domingo, 21 de octubre de 2012
NUEVA FIRMA DE IBÁÑEZ EN MÁLAGA
domingo, 3 de junio de 2012
IBÁÑEZ EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID (2012)
domingo, 4 de marzo de 2012
IBÁÑEZ VA A SEVILLA...Y LO TRATAN DE MARAVILLA

domingo, 24 de julio de 2011
FRANCISCO IBÁÑEZ EN MÁLAGA
Como broche de esta crónica, quiero recordar las palabras con las que Ibáñez abrió la sesión de firmas nada más llegar:
"Gracias, gracias a todos por venir".
Sobran comentarios.
¡Gracias a usted, Maestro!
lunes, 30 de mayo de 2011
IBÁÑEZ EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID (2011)
- Otros te dírían "'¡Eres mi cruz!", pero yo te digo "¡Eres mi luz, mi luuzz!"- bromeó el dibujante, siempre agradecido a los lectores que sostienen su triunfo año a año.
miércoles, 20 de abril de 2011
29 SALÓN DEL CÓMIC DE BARCELONA (2011)
En esta ocasión, tuve la oportunidad de viajar hasta allí con Marcos (el Viejo), Shaggy y Fernando. Aunque llegamos a la ciudad condal el viernes, no fue hasta el sábado que visitamos el Salón, donde acudimos a la primera de las citas con nuestros autores: la firma de Jan. Allí, el padre de Superlópez me obsequió con un dibujo de su criatura más famosa, realizado a lápiz, lo que me pudo permitir contemplar nuevamente el envidiable trazo de este gran artista. A su lado estaba Manuel de Cos, el editor, con el que siempre es agradable conversar.

Por la tarde, acudimos, casi como quien acude a un ritual, a la cola de firmas de Francisco Ibáñez, tan poblada como siempre. Estando en la fila, el señor De Cos ya nos dio una alegría al decirnos que Ibáñez le había comentado acerca del grupo de Córdoba que nunca fallaba.
Uno de los momentos más emocionantes para mí fue cuando el mismo Ibáñez me reconoció, "si hasta tengo fotos tuyas en casa", bromeó. Cuando lo felicité por su reciente 75 cumpleaños me comentó con su ironía habitual que al llegar a cierta edad en lugar de felicitar hay que dar el pésame, "lo siento, hijo, lo siento". Además de un par de Mortadelos para mí y para otros, le pedí una señorita Ofelia.

La cola, tan concurrida como siempre, incluía la presencia de un bebé de apenas cuatro o cinco meses, cuyos padres llevaron al maestro, quien lo cogió en brazos, momento que fue filmado para TVE, emisora que recogió la opinión que sobre el maestro tenía tanto el amigo Mortadelón como yo mismo. Como viene siendo habitual- no es la primera vez que lo veo- la periodista de televisión, una vez concluido su trabajo, le pidió a Ibáñez una dedicatoria, que firmó con gusto.

Al día siguiente acudimos a otra firma clásica, la de Cera y Ramis (quien se acordaba, casi, de mi nombre). Como siempre, estuvieron atentos y dedicados con los fans, y la cola de firmas duró las dos horas previstas, lo que demuestra que estos autores se encuentra más que vigentes y que existe un público fiel dispuesto a comprar lo que nuestros queridos dibujantes saquen al mercado.

Hablamos también de sus propias obras, entre las que yo siempre destaco al gran Alfalfo Romeo, probablemente lo mejor que haya salido de manos de Juan Carlos Ramis. Él mismo se divertía recordando algunos de los "novios" que el padre de Julieta buscaba para su hija en dicha serie. Al mismo tiempo, Ramis compartió con nosotros una reflexión acerca de su profesión, de la caída de las revistas semanales y de cómo ha cambiado el mercado durante estos años, llegando a plantearnos si tendrían cabida en los quioscos de hoy revistas juveniles como las de antaño.


Manuel de Cos aludió también a otros autores punteros de la casa, como el inefable Vázquez, cuyas obras clasificó en dos grupos: "las buenas y las buenísimas". Igualmente, Escobar suscitó la admiración del editor, quien recordó su capacidad de trabajo y su extraordinaria conexión con el público, lo que permite que sus obras se reediten una y otra vez.
Y a todos ustedes, lectores, otro igual de gordo. Espero que hayan disfrutado con esta crónica tanto como yo escribiéndola.
Saludos.
domingo, 13 de marzo de 2011
¡FELICIDADES, MAESTRO!
Adjuntamos una graciosa tarta encontrada en la Red
domingo, 27 de febrero de 2011
EL GRAN IBÁÑEZ EN EL GRAN VÁZQUEZ

La interpretación de Ibáñez ha recaído en manos de Manuel Solo, a quien tuvimos el gusto de entrevistar en diciembre de 2010: http://mortadeloyalgomas.blogspot.com/2010/12/entrevista-manuel-solo.html
Una de las opiniones unánimes del público ante la cinta se refiere a la excelente caracterización que de Ibáñez supo hacer Manolo Solo. Al margen de algunos detalles achacables más a los maquilladores (la calva “de pega” no resulta muy convincente), Solo supo explotar su relativo parecido físico con el dibujante para desarrollar un personaje que hizo suyo y que realmente, “clavó”, como se suele decir. Destaca la reproducción de los gestos del original, así como la timidez que transmite el personaje, timidez que, de hecho, caracteriza a Francisco Ibáñez, aunque suela camuflarla tras sus consabidas bromas y chascarrillos.
En líneas generales, el tratamiento que el director y guionista Oscar Aibar hace de Ibáñez es positivo, resaltando los aspectos buenos, que son muchos, de nuestro autor. Algunas de las imprecisiones de la película (es una obra de ficción, no un documental) afectan tangencialmente al personaje de Ibáñez.
Así, por ejemplo, nuestro autor aparece caracterizado como botones, profesión que de hecho ejerció, con algunos añitos de más. Si bien la historia nos dice que Ibáñez desempeñó dicha profesión en su temprana adolescencia. Tampoco la fecha de su ingreso en Bruguera resulta exacta, pues la acción transcurre a mediados de los sesenta e Ibáñez arribó en 1957. Del mismo modo, y en aras de la comercialidad, la anécdota referida a las suspicacias de Rafael González por su parecido con el “Dire” de Sacarino, son trasladadas a un Superintendente que todavía no existía, mientras se muestran las planchas de la etapa de “Agencia de Información”, antes de que Mortadelo y Filemón ingresaran en la TIA.
Desde el punto de vista funcional, Ibáñez sirve de contrapunto a la figura de Vázquez. Mientras que el protagonista de la película es rebelde, insumiso y poco inclinado a trabajar, Ibáñez aparece como un artesano de la historieta voluntarioso, incansable, atento al detalle (destacan su capacidad para rellenar fondos con miles de elementos secundarios), disciplinado…Es por ello que su éxito se muestra como un logro más que merecido, un premio a su consagración al trabajo.
Aibar evita el tópico facilón de caracterizar a Ibáñez como un elemento “negativo” frente a la hagiografía que se hace de Vázquez. Es decir, no lo convierte en el operario sumiso que hace que su antagonista luzca más. El personaje de Francisco Ibáñez es tratado en todo momento con respeto y, se podría decir, incluso con cariño.
Sí aparece suavizada la relación entre ambos autores. El personaje de Ibáñez deja bien clara su admiración por el de Vázquez (admiración que confesó siempre en la vida real), así como su apoyo incondicional ante los superiores, impidiendo así que el espectador pueda albergar cualquier tipo de antipatía hacia el padre de Mortadelo y Filemón.
De hecho, la figura de nuestro dibujante sirve para lograr el clímax emotivo de la película, con una escena más que destacable en la que Vázquez visita una de las interminables colas de firmas de Ibáñez. Éste reivindica ante sus jóvenes fans la figura de Vázquez, y ambos se funden en un abrazo animado (Vázquez hace una caricatura de ambos) que los muestra como dos amigos en perfecta armonía. Un abrazo real culmina la película, no sin que antes el papá de Anacleto haya sustraído la cartera del dibujante catalán.

Esta anécdota, licencia de la película, nunca ocurrió, como me confirmó personalmente Manuel de Cos, de Ediciones B. Sin embargo, bien podría haber pasado, pues lleva el sello intransferible del inmortal Vázquez. A pesar de que en la vida real pudiera existir alguna disparidad, para el espectador, este abrazo entre los dos genios resulta muy emotivo y , sin duda, contribuye a que salga de la sala de cine con una sonrisa de satisfacción.
La misma satisfacción que nos produce a los aficionados a Ibáñez que Aibar, aun cuando se centre en la figura de Vázquez, que se mima y suaviza enormemente, haya tratado a Francisco Ibáñez con el respeto y el cariño que él se merece.
domingo, 6 de febrero de 2011
ENTREVISTA A FRANCISCO IBÁÑEZ
-) En primer lugar, porque nunca ha sido política de este blog incomodar a las personas que tienen la gentileza de dedicarnos su tiempo. Mucho menos a alguien tan entrañable y querido como es Francisco Ibáñez.
-) En segundo lugar porque, como habrán podido comprobar, nuestro mediático dibujante tiene una notable experiencia en el arte de hablar a la prensa, por lo que siempre evita, elude, cualquier tipo de pregunta comprometedora, camuflando la respuesta detrás de una broma.
No esperen, por tanto, encontrar, ni mucho menos, la entrevista definitiva al maestro. Se trata solamente de unas pocas preguntas que constituían, lo confieso, parte del acervo de dudas personales en cuanto a su trayectoria.
Le envié las cuestiones a través de Juan Manuel Muñoz, quien fue tan gentil de pasarlas a Ibáñez. Unos meses después, recibí como respuesta un escaneo de una hoja escrita a máquina (¿recuerdan las numerosas declaraciones de Ibáñez acerca de que todavía sigue escribiendo sus guiones a máquina? Aquí tenemos la prueba) firmada por nuestro querido autor.
Espero que nuestros lectores sepan valorar el hecho, casi simbólico, de que el dibujante más conocido de nuestro país y uno de los más grandes a nivel mundial haya accedido, huyendo de cualquier tipo de “estrellismo” , a emplear parte de su escaso tiempo en contestar a las preguntas de un humilde aficionado. La sencillez mostrada una y otra vez por nuestro invitado lo hace, si cabe, aún más grande.
Aquí les presento la entrevista, que espero que valoren y disfruten. Adjunto también el escaneo del folio original de Ibáñez:
1.- En 1957, algunos dibujantes como usted, Raf, Segura, Gin…acuden a Editorial Bruguera aprovechando la coyuntura de que “los cinco grandes” (Escobar, Peñarroya, Cifré, Conti y Giner) habían partido para fundar su propio semanario. ¿Fue una mera casualidad o estaban ustedes previamente enterados de la partida de estos autores de la casa?
¡Hombre, como rayos nos dejamos caer en la editorial de marras. Y como rayos fuimos admitidos ipso-facto e iniciamos la colaboración!
2.- Los años sesenta fueron para usted extraordinariamente prolífico en cuanto a creación de personajes, pero durante la década posterior tuvo que ir dejándolos uno a uno para centrarse en Mortadelo y Filemón. ¿Qué series de aquella época hubiera deseado seguir haciendo?
¡Seguí, seguí! Mi personaje más querido, el hijo de mis entretelas, Rompetechos, es el único que seguí y he podido continuar desarrollándolo en las páginas de “Top Cómic Mortadelo” durante bastantes números. Desgraciadamente, se ha vuelto a interrumpir. Quizás más adelante, cuando cumpla 104 añitos…
3.- En 1969, surgen las primeras aventuras de 44 hojas, de un formato mucho más europeo. ¿Barajó en algún momento la posibilidad de desarrollarlas con algún personaje nuevo o desde el principio supo que las protagonizarían Mortadelo y Filemón, recién convertidos en agentes de la TIA?
4.- Usted comentó en cierta ocasión que Valor…¡y al toro se hizo pensando en otro mercado, el extranjero, porque la relación con la editorial pasaba por un momento difícil. ¿Qué ocurrió para que decidiera pensar en abandonar Bruguera?
5.- Con la llegada de los álbumes, el éxito de Mortadelo y Filemón se disparó aún más, alcanzando cotas insospechadas y no igualadas por ningún dibujante en este país. Tanto éxito, ¿le acarreó alguna que otra envidia o resentimiento (léanse, los críticos)?
¡Ni idea! Nunca me han preocupado en absoluto los críticos. Para mí no hay más crítico que el público lector y éste siempre me ha respondido de maravilla. ¡Gracias, titis!
6.- ¿En qué momento es consciente de que su obra se convirtió en un auténtico fenómeno sociológico? ¿Cuál cree que es la clave para que las antiguas historietas, que no tocan temas de actualidad como las últimas, se sigan reeditando y vendiendo tanto en nuestros días?

Todos serán malos, pero todos amigos… “El Tirano” tuvo un verdadero tirón entre el público, pero vamos, todos se han vendido como rosquillas. ¡A todos los adoro!
8.- Al abandonar Bruguera, usted tuvo un papel decisivo en la revista Guai!, para Grijalbo. ¿Se dedicó solamente a dibujar o también intervino en los contenidos de la revista, fichaje de dibujantes, nombre, logotipo, etc.?
9.- Ya en Ediciones B, encontramos una serie de álbumes que tocan temas de actualidad. En ellos, salen muchos políticos de todos los partidos pasándolas canutas, pero en los últimos años se aprecia una especial chanza con Aznar. ¿Es una pequeña venganza porque fue el único que no le contestó al enviarle el ejemplar dedicado de Barcelona 92?
¡Noooo! Todos reciben; derecha, izquierda, centro, norte, sur…no se trata de tal o cual, no son Fulanito o Susanito, no, son EL PERSONAJE DE ACTUALIDAD, o sea, el que ayuda a vender…¡que todo hay que decirlo, caray! Yo, de vengativo, más bien cero.
10.- De entre todos los dibujantes, se dice que usted tuvo una amistad más estrecha con Raf, ¿qué recuerda de él? ¿Cómo fue que entintó este dibujante su historieta de Mortadelo Las embajadas chifladas?
¡Pinzamiento cervical como mordisco de centollo! Me tuvo la mano agarrotada cual garfio oxidado durante algún tiempo, y Raf me echó una mano. Gran tipo Raf, y uno de los mejorcitos dibujantes que he tenido la dicha de conocer y al que he admirado y admiraré “pa los restos”.

11.- Con respecto al álbum 100 años de cómic, usted comenta que en principio la idea era usar otros personajes, pero que tuvo que recurrir “a los del año de la nana” por sugerencia de la editorial. ¿Recuerda qué otros personajes iba a incluir al principio? ¿Alguna vez le ha vetado alguna editorial algún tema para sus historias, ya en democracia?
12.- En los últimos años se aprecia una cierta continuidad en sus historias: la pensión de los agentes es siempre la misma, hay personajes que se repiten en varias historietas: la portera de la pensión, Antofagasto Panocho, el Kamikaze Regúlez, el fiscal Escorbútez Carcamal… ¿A qué se debe esta continuidad, que apenas aparecía en sus anteriores álbumes? ¿Volveremos a ver a la Irma o al agente Bestiájez?
13.- Haciendo balance de su carrera, ¿se siente especialmente orgulloso de algo? ¿Cuál cree que ha sido su mayor aportación a la historieta?
14.- Por último, ¿qué le diría a los lectores que durante tanto tiempo hemos seguido su trayectoria?
Estas han sido, amigos, las palabras que Ibáñez ha dedicado a los lectores de Corra, jefe, corra. Esperamos que las hayan disfrutado y nos despedimos, de momento, no sin antes agradecer a Francisco Ibáñez su tiempo y paciencia.
¡Un abrazo a ambos de parte de todos sus fans!
domingo, 24 de octubre de 2010
FIRMA DE IBÁÑEZ EN CÓRDOBA

Tras dos horas guardando la cola, Ibáñez apareció unos minutos antes de las seis de la tarde, ante el clamor popular, pues sus aficionados lo recibieron con aplausos y vítores, a los que respondió con varias inclinaciones de cabeza, en señal de modestia.
La firma no se hizo esperar y en ella pude obtener una caricatura de Otilio cuya realización aprovechó el autor para comentar que ya no tiene tiempo de rescatar a estos personajes, aunque hasta hace poco estuvo dibujando otra vez al hijo “ de sus entretelas”, Rompetechos. Ibáñez, que destacó la buena acogida que ha tenido siempre en Andalucía, recordó firmas anteriores en el Salón del Cómic de Barcelona, donde, como ya pudimos comprobar, se forman colas tan largas que le dan “incluso vergüenza”. Me comentó, además, que le gustaría poder atender a todo el mundo, para que nadie tuviera que esperar tanto rato, mas, de momento, no puede dibujar también con la mano izquierda. Por último, hizo una dedicatoria para Corra, jefe, corra, con autocaricatura incluida.

Ante el tropezón de nuestro amigo Easmo cuando fue a firmarle, junto a su hermano Dani, le comentó que no se descalabrara, que perdería un cliente (los tropezones con el dichoso escalón fueron constantes a lo largo de la noche). Easmo consiguió su sueño de que Ibáñez le dedicara un dibujo del Director general en el álbum Impeachment!, a pesar de que el autor tuvo dificultad para recordarlo, porque, como él dijo, lo dibuja de formas distintas y no se acuerda de una vez para otra. Además, Ibáñez contó una anécdota referida a su nieto, quien le dice : “Yayo, hazme un Mortadelo”, después de haberse pasado 26 horas dibujando al personaje, ante su desesperación.

A nuestro amigo El Viejo, Ibáñez le volvió a comentar “la que se lía en Madrid y Barcelona”, en sus respectivos Salones. Insistió en que no sabe cómo los fans aguantan tanto rato para conseguir su firma y, ante el agradecimiento de su admirador dijo que él era el agradecido por la paciencia de la gente.
Como suele ocurrir, la cola que se formó para conseguir la firma de Ibáñez fue impresionante, tanto que salía por una de las puertas del centro comercial, ocupaba una calle entera e incluso daba la vuelta a la esquina. Hay que decir, que a las ocho de la noche, dos horas después, la fila, lejos de mermar, no hacía sino crecer. Tanto fue así que el dibujante estuvo media hora más de lo acordado, hasta las nueve y media de la noche y, a pesar de todo, hubo gente que se quedó sin su firma, pues los encargados de la seguridad tuvieron que ponerse en medio. El personal del centro comercial miraba incrédulo a los de seguridad, quienes les explicaban que la gente que había detrás de ellos no se quería ir aunque ya les habían dicho que no habría firmas para todos.
Entre los integrantes de la fila, hay que destacar la afluencia de personas de todas las edades: niños, ancianos, hombres, mujeres, y, muy especialmente, gente de entre 20 y 40 años. Es importante resaltar que las caras de ilusión no se limitaban a los pequeños, sino que eran más frecuentes, incluso, entre los mayores, quienes acogieron al maestro Ibáñez con un cariño que, desde luego, él devolvió con su eterna sonrisa, que no perdió en las más de tres horas y media de firma.
A su lado, estaba Manuel de Cos, su editor y acompañante en esta firma, quien subrayó el éxito de la firma en Córdoba, a la vez que alabó la belleza de la Mezquita, a la que pudo hacer una breve escapada (fue sumamente halagador que le sonara mi cara de otras firmas). Entra en sus planes, y desde aquí le reiteramos la invitación, venir en otra ocasión a nuestra ciudad. El señor De Cos tuvo la gentileza de hablar con nosotros por más de una hora acerca de Ibáñez y sus personajes, así como de otros autores de Bruguera y Ediciones B, aunque de eso hablaremos en otra ocasión. Manuel de Cos se encargó de que no le faltara de nada al maestro, desde agua hasta rotuladores (gastó media docena, durante las firmas) y también a él hacemos extensivo nuestro agradecimiento.

Ibáñez fue despedido con otra ola de aplausos y con la satisfacción de haber hecho felices a centenares de personas de la ciudad de Córdoba de cuyas vidas forma parte indisoluble.
¡Gracias, maestro!
domingo, 3 de octubre de 2010
IBÁÑEZ, VÁZQUEZ, LAS OSTRAS Y OTRAS ANÉCDOTAS

Ibáñez incidió en la "velocidad tremenda" de Vázquez para dibujar y señala que, en ocasiones, el autor realizaba las páginas directamente a tinta. En relación con esta rapidez, cuenta Ibáñez que uno de los días de entrega dé páginas, un miércoles por la tarde, lo llamó Vázquez por teléfono, para decirle que se pasara por su casa y así iban juntos a entregar a Bruguera. Serían las dos de la tarde.
- Bien- dijo Ibáñez.- Estaré allí en un par de horas.
- Estupendo - respondió Vázquez-. Así me dará tiempo de hacer seis páginas de Ángel Siseñor que se me han ocurrido.
- ¿Seis páginas? Oye, que si te viene mal, no me paso, o me paso más tarde.
-¡ Qué va, qué va, no te preocupes! Pásate dentro de dos horas.

Transcurrido ese tiempo, Ibáñez se personó en casa de Vázquez, donde el dibujante estaba acabando de pasar a tinta los dibujos, mientras su esposa le iba dando los pinceles y rellenaba los negros. La premura fue tal que la tinta de las planchas hubo de ir secándose por el camino, a falta de tiempo.
En esta anécdota no deja de ser curiosa la relación entre ambos dibujantes, pues la leyenda negra dice que no se llevaban demasiado bien (aunque esto se ha suavizado notablemente en la cinta de Aibar). Sin embargo, el hecho de quedar para ir a entregar juntos las páginas parece decir lo contrario. También sorprende el hecho de que, según Ibáñez, de vez en cuando iban juntos al cine.
En otra ocasión, ambos dibujantes estaban comiendo en un restaurante y Vázquez no paraba de pedir ostras. Ibáñez, lógicamente suspicaz, le decía:
- Oye, Manolo, que no te voy a pagar las ostras, ¿eh?
-Venga, hombre, no te preocupes...Y mi mujer que no llega. ¡Camarero, más otras!
-Vale, vale, pero que no te pago ni una ostra, que te conozco...
-¡No te preocupes, hombre!- Vázquez miraba el reloj impaciente-. Camarero, ¿no ha llegado mi esposa? Otra bandejita de ostras, por favor.
Cuenta Ibáñez que Vázquez, preocupado, por la ausencia de su señora, le propuso asomarse, para ver si ella aparecía. Y una vez puesto el primer pie en la calle:
(Francisco Ibáñez)

domingo, 26 de septiembre de 2010
CRÓNICA DE UN ENCUENTRO DE TITANES. PRESENTACIÓN DE "100 AÑOS DE BRUGUERA", por Jaume Rovira
No quiero extenderme mas. Cedo la palabra, por tanto, a Jaume Rovira, a quien aprovecho para agradecer su amabilidad por enviarnos el texto que sigue. Habla el maestro:
Sigo caminando, llego a la Pedrera, y la misma escena, turistas y más turistas. El edificio después de la limpieza a que ha sido sometido, está magnífico, parece una gran planta de piedra blanca crecida allá mismo. Estoy llegando a la calle Roselló, camino unos pasos y ya veo un grupo de gente, compruebo el número...sí, es aquí.
Pocos y mayores. Conozco algunas caras, pero no las identifico todavía, aquí tiene que haber gente de la redacción, comerciales, de máquinas...Bruguera llegó a tener más de mil empleados.
Ahora sí veo a Jan, me acerco a él y me identifico, me temo que será la mañana del “¿te acuerdas de mí?” Hablamos, tiene dificultad en comprenderme, sé que no vocalizo muy bien, al final me da el periódico y me dice que le escriba allí. Breve diálogo, le digo si quiere tomar una café y me señala el reloj, que la cosa tiene que comenzar a las 12 y ya van tarde.
Yo sí necesito un café, así que me voy a la cafetería de la esquina. Al salir, el grupo ha crecido.
Mucha gente y dos azafatas en la puerta. Allí veo a Ibañez hablando con una mujer. Voy hacia ellos:
-“¡Hey, Ibáñez! ¿Cómo estás?..”.
- ¡Hombre! ¿Qué tal? ¿Cómo vamos?...
La mujer me dice:
-¿Te acuerdas de mí?...
- Me suena tu cara, pero ...perdona, ahora mismo ...
Sin dejarme acabar la frase, la mujer abre el bolso y saca una foto en blanco y negro: Un grupo sonriente sentados en la redacción de Bruguera, identifico a Julio Fernández, Montse Vives ¡y a ella¡
-¡Dios! Sí, claro que me acuerdo....Look de los 60, y qué jóvenes éramos...
- Sí, ya ves ¡con 40 años menos!...
Saca más fotos: Matias Guiu, Perich, Julia Galán...Volvemos a hablar con Ibáñez...
- ¿Sabes quién se puso en contacto conmigo via mail ? Jordi Bayona...
- ¡Hombre!- dice Ibáñez-. Yo me lo encontré no hace mucho en un acto....Bueno, cuando digo no hace mucho, quiero decir que igual hace siete o nueve años, porque de todo hace siete o nueve años, ¡ja, ja! ... Sí, hasta nuestro hijos ya son del siglo pasado!- Ibáñez señala-.Mira quién viene por aquí!...
- ¡Vaya, si es Bayona!...¡Joder, justo hablábamos de ti!...
- ¿De verdad?...
- Te lo juro, no sabía que venías...
Nos da la mano a los dos...Tengo la impresión de que, por arte de magia ha
aparecido la jerarquía de nuevo, Bayona era el segundo de a bordo, la mano derecha de Gonzalez, y para mí, una especie de guía espiritual dentro de la Editorial...No, falsa alarma, Bayona es de aquellos jefes que se hacían respetar de manera natural...posiblemente porque él respetaba a los demás... Hablamos animadamente ...Le digo: - ¡Has matenido tu tipo!, siempre de figura tan delgada y fina y ese aire austríaco!
- ¡ Ya ves!...
- Y con lo que llegabas a fumar, siempre con el Ducados en los labios...por cierto, Ibáñez, ¿ tú has dejado de fumar?....
- Sí, el 2007, un día dije basta, y se acabó....
- ¡Joder! Yo también lo dejé el mismo año....
- Yo el noventa y tantos- apunta Bayona-. Después de un susto....Bueno, de todas maneras ya hemos fumado todo lo que teníamos que fumar, podemos decir con orgullo, que cumplimos....
Entramos en el edificio, hay un patio al final del pasillo, muchísima gente. Seguimos hablando entre nosotros, ahora jugamos a identificar gente..."¡Mira aquel! ¿No es tal?...¡Joder, qué mayor está!!...¡Pero si tiene mi edad!!...”Se acerca Ramis, saluda al maestro Ibáñez, se abrazan, nos abrazamos...
-¿Cómo estás, hombre?...¡Hosti! Te veo cachas,tío, con lo delgadito que estabas...-Bayona no lo conoce.-.Este era de los más jóvenes y más buenos- añado.
-No te creas- corta Ramis-, ¡ya voy a cumplir los 48!...
Ahora quien entra en el grupo es Enrich, va directo a Ibáñez y lo abraza, se saludan, luego nos mira a Bayona y a mí y no nos reconoce. Ibáñez le explica quién es Bayona. No acaba de ubicarlo, luego de mí, tampoco , alguien dice: “Segis y Olivio”... “¡Aaaah!” Ahora es Ramis quien dice no conocer a Enrich...Yo digo:
- “¡Montse, la amiga de los animales!”...
- ¡Ah, clarooo! ...
- Y el Caco Bonifacio- añade Ibáñez.
Entra Carrillo un poco despistado... Propongo hacer una foto, se lo pido a De Cos y le doy mi móvil...Cojo a Bayona e Ibáñez por el hombro, mirada al frente... De Cos quiere hacerlo bien y tarda un poquito en encontrar el ángulo...Carrillo comenta:
- Coño, ¿Nos van hacer la foto con un móvil?...
- No hombre, que esa no es la foto oficial, que es mi móvil!
¡Aah!.... Llega Manolito, el hijo de Vázquez, saluda a todos. Le comento a Bayona:
-¿Has visto cómo se parece a su padre? Y tiene las mismas facciones de cara, el mismo color de voz!
Movida en el patio, nos dicen que nos pongamos de espaldas a la pared...casi todos despistados... ¿qué pasa? Vemos delante nuestro una hilera de fotógrafos que comienzan a disparar sus flashes hacia nosotros. Algunos todavía están al otro lado. Le hago una señal a Bayona para que se acerque, lo hace a paso ligero, cruza la frontera....siguen disparando flashes. Ramis, que está detrás mío ,comenta:
-¡Joder, tengo la sensación que nos van a fusilar!
Y Vázquez:
-¿Y yo qué coño hago aquí si solo soy el hijo de Vázquez?
Le digo:
-Mejor ser el hijo que el padre,en este caso, ¿no has visto qué caras pintan por aquí?
Otro dice: “¡Vaya muestrario!...Yo digo: “Bueno, ya casi monstruario!”. Y de repente me doy cuenta que estamos ju
gando al juego que habíamos utilizado en los viejos tiempos, y que era fuente de un estilo de guión: jugar con las palabras, utilizar la fina ironía o el sarcasmo, según el caso, engrasar continuamente la creatividad jugando con las palabras, dándoles una vuelta y otra,. Y recordé los , para mí, mejores en esas artes: Matías Guiu, Vázquez, Perich, Figueras, Jesús de Cos, Jaume Ribera.....- Nada, él se desvinculó muy pronto de todo esto.
Yo añado:
-La última vez que lo vi fue en el funeral de Raf...
Alguien se gira pidiendo silencio...Habla el editor del libro, después Juan Bruguera, que se identifica como el hijo del último Bruguera y nos cuenta la historia de la familia, muy interesante. Ahora es Antoni Guiral quien habla, nos cuenta de manera amena y divertida la génesis del libro. Satisfacción en la sala, el autor lo tiene fácil, el público está totalmente entregado: somos público y protagonistas a la vez...Se está contando la historia de Bruguera, la editorial, todas las etapas...
Bayona me hace señal, me inclino....nos dice:
-Sí, aquí se habla de mucho, pero del final nadie dice nada...
Ibáñez: "Aquello fué tremendo".
Bayona: "Nos pagaban un fijo de 25.000 al mes".
Ibañez: ¡Coño, a nosotros nada!
Yo: No recuerdo cuántos meses trabajamos sin cobrar, tenía que entregarle lás páginas a Matías Guiu en el Metro de Lesseps, porqque habían piquetes en la puerta de Bruguera....¿Cuántos meses duró aquello?Creo que fueron nueve....¿Y los cabreos de Raf?...Bueno, al menos a mí me lo pagaron todo cuando entramos en Ediciones B....
Algunos de la fila anterior giran cabeza, con la misma expresión de antes: ¡Chist!.... Pero los parlamentos se están terminando...Aplausos, turno de preguntas... Sale inevitablemente la nostalgia, más que preguntas parecen evocaciones de un pasado feliz..."¿Por qué la gente no lee ahora tebeos?” “¿Qué tirajes había en los 60?” “¿Ah, es un secreto?” “Bueno, ningún editor dice exactamente la verdad”.....Le doy con el codo a Carrillo:
-Venga, tú, que tienes buena voz, pregunta algo....
-¡ Claro que voy a preguntar!-Levanta la mano, Guiral le cede la palabra- ¿Cuántas páginas tiene el libro ,cuánto cuesta y si nos van a regalar uno?
Guiral contesta:-¡ Ah, una pregunta práctica por fin!... Comenzando por el final, claro que os vamos a regalar un libro... tiene unas 120 páginas y cuesta unos 23 euros....
Carrillo, más serio que antes, levanta aún más la voz y responde: -¡ Pocas páginas, muy pocas páginas! Y demasiado barato, no se puede vender un libro tan barato!
Risas. El Editor aprovecha para apuntar: " Todos los libros son siempre baratos por lo que cuestan...”
Bayona me hace una señal, me inclino, apunta hacia las primeras filas, alguien que acaba de llegar y que está junto a la pared:
-¡Mira! ¿No es Victor Mora?
Ibáñez dice: Yo diría que sí....
Bayona se levanta rápidamente, yo le sigo, nos acercamos al entrañable maestro, que está sentado en su silla de ruedas, muy delgado y pálido, pero sonriente. Recuerdo la última vez que lo vi, por televisión, en una entrevista un posterior a su accidente vascular, y tenía una gran dificultad para hablar, aunque su mente se intuía intacta.... Bayona, que es hombre más bien frío y poco efusivo, se inclina sobre el maestro y le dice:
-Víctor, ¿te acuerdas de mí?
Él abre los brazos y lo abraza: “¡Jordi, qué alegria verte!”
Observo que habla un poco fatigado, pero sin ninguna dificultad...Me mira de reojo. Yo también me inclino y le hago la misma pregunta:
-¿Y de mí, te acuerdas?- Parpadea un poco y busca en su memoria.- Trabajé con usted en el TBO, Obseso Pisafondo...El hombre abre los brazos :
-¡ Ay sí, noi, me alegro mucho de verte!- mientras me abraza, continúa- ¡Mucho, mucho!
Estoy impresionado y conmovido, no sé que decir...oigo murmullo de voces detrás mío, me giro , está todo el mundo allí, ha corrido la voz que Víctor Mora ha venido y todos quieren saludarlo...Entre saludos el comenta:
- No, mi mujer no ha podido venir, no se encontraba muy bien esta mañana y se quedó en casa...
Su mujer es Africa, una de las pioneras en la redacción de Bruguera, es realmente una lástima que no esté aquí.

Me acerco a Guiral, a quien no conozco personalmente, mientras de pie está firmando ejemplares del libro. Cuando llega mi turno, me presento:
-Hola, soy Rovira, quería felicitarte por todo lo que llevas haciendo y...
-¡Hombre, Jaume Rovira, tenía ganas de conocerte, qué alegría!
-¿Tú trabajaste en Bruguera?-Le pregunto.
- No, yo trabajé en Ediciones B, pero ya en los 80 y tantos...la afición a los tebeos me viene por mi padre y...
Alguien se ha plantado junto a nosotros, viene a preguntarle algo a Guiral, me suena su cara pero no sé quién es....Guiral nos señala a los dos: “¿Os conoceis?” Repetimos lo mismo: “Me suena su cara pero no...”. “Alfonso López, Jaume Rovira, Jaume Rovira, Alfonso López....” “¡Hombre! Raro- raro pero no no conocíamos personalmente.
-Yo creo que empezé antes que tú- dice Alfonso.
-No - corta Guiral-, tú comenzaste el 74 y Jaume el 70....
-¡Vaya! ¡Ya salió el historiador!...
Mientras Guiral me dedica su libro: “ A Jaume, por todos los buenos momentos que me ha hecho pasar”.....Alfonso me coge por el hombro y me pregunta:
-¿Cómo te va? ¿ Tienes trabajo?
-Bueno, hace años ya que trabajo en el mundo de la Animación y...
Me suelta como aliviado:
-¡ Menos mal! Entonces, tranquilo...
-¡Hey, hey, no te creas!
Con la bolsa de libros que nos han dado, el libro más un par de álbumes de los últimos Mortadelos, comienzo a despedirme de la gente, la mitad ya no están. Saludo a Julia Galán, dos besos.:
-¡Me gustaría- dice-, cada semana una fiesta como ésta, para que vinieran los hombres a besarme!... También de la amiga de las fotos.
Me despido de Manolo de Cos, hermano de Jesús, que ha organizado el evento y al que todo el mundo quiere...
Y me acerco a Manolito Vázquez que está hablando animadamente con Ramis...me coge por el hombro y le dice a Ramis:
- ¿Sabes que estamos trabajando juntos en un proyecto de animación sobre el personaje de Vázquez?
-¿Ah sí? ¡Me alegro! Cuenta...
Contamos....le pregunto a Ramis qué está haciendo ahora:
-Estoy cada vez más alejado del cómic, ya no hay casi nada...
-¡Dios! ¡Qué desperdicio de talento, qué lástima!
Vázquez nos cuenta que trabaja de realizador, y también dibuja, pero nada que ver con los dibujos de su padre, otras cosas...
Y una confidencia. Ramis le dice a Vázquez:
-¿Sabes que tu padre un dia me dijo que a ti te gustaban mucho mis dibujos?...
-Sí, sí, claro que lo sé, es que es verdad, me encantaban tus dibujos, y a mi padre también. Un día, mientras él estaba dibujando una pàgina me llamó y me la enseñó: mira Manolito que he dibujado en esta pared; un cuadro estilo Ramis.....
-¡Hostia! Pues no sabes la ilusión que me hace oír eso ahora!-Dice Ramis-. Y la ilusión que significó para mí aquellas palabras de entonces...
Manolito nos coge a los dos y nos dice:
- Oye, me gustaría mucho que vinierais esta noche al estreno de la película sobre mi padre, os voy a enviar las invitaciones por mail. Y vamos a estar más en contacto...¿Facebook? ¡Os voy a agregar!
Salgo a la calle con la sensación de haber vivido unos momentos únicos, singulares, divertidos y muy emotivos.
Sin embargo me ha sabido a poco, estoy seguro que hubiéramos podido hablar mucho más...Hay todavía tantas cosas, tantas informaciones que podríamos intercambiar...
Quedan tantas preguntas...
La sensación también, de pertenecer a un extraño club donde ya no puede entrar nadie más, pero sí desaparecer progresivamente, es decir, ¡una auténtica, singular y única especie en extinción!
Todo un mundo perdido, un mundo con sus luces y sus sombras, pero en definitiva un mundo maravilloso, o mejor un universo, donde algunos hemos tenido el privilegio de vivir y disfrutar desde los dos lados: como lectores y como autores, transversalmente, porque no hay un solo autor, que no haya sido antes un gran lector.
Y normalmente, los lectores llevan un extraño virus contagioso que provoca que haya más lectores...
¿Seguirá vivo este virus?
Vuelvo al principio, a la Feria del Libro de Ocasión del Paseo de Gracia.
Sí, parece que el virus sigue vivo.
Jaume Rovira
Gracias de nuevo, señor Jaume Rovira, por su amabilidad y generosidad...
Que no nos vacunen nunca contra este virus...









