domingo, 21 de octubre de 2012
NUEVA FIRMA DE IBÁÑEZ EN MÁLAGA
domingo, 3 de junio de 2012
IBÁÑEZ EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID (2012)
domingo, 4 de marzo de 2012
IBÁÑEZ VA A SEVILLA...Y LO TRATAN DE MARAVILLA

domingo, 24 de julio de 2011
FRANCISCO IBÁÑEZ EN MÁLAGA
Como broche de esta crónica, quiero recordar las palabras con las que Ibáñez abrió la sesión de firmas nada más llegar:
"Gracias, gracias a todos por venir".
Sobran comentarios.
¡Gracias a usted, Maestro!
lunes, 30 de mayo de 2011
IBÁÑEZ EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID (2011)
- Otros te dírían "'¡Eres mi cruz!", pero yo te digo "¡Eres mi luz, mi luuzz!"- bromeó el dibujante, siempre agradecido a los lectores que sostienen su triunfo año a año.
domingo, 24 de octubre de 2010
FIRMA DE IBÁÑEZ EN CÓRDOBA

Tras dos horas guardando la cola, Ibáñez apareció unos minutos antes de las seis de la tarde, ante el clamor popular, pues sus aficionados lo recibieron con aplausos y vítores, a los que respondió con varias inclinaciones de cabeza, en señal de modestia.
La firma no se hizo esperar y en ella pude obtener una caricatura de Otilio cuya realización aprovechó el autor para comentar que ya no tiene tiempo de rescatar a estos personajes, aunque hasta hace poco estuvo dibujando otra vez al hijo “ de sus entretelas”, Rompetechos. Ibáñez, que destacó la buena acogida que ha tenido siempre en Andalucía, recordó firmas anteriores en el Salón del Cómic de Barcelona, donde, como ya pudimos comprobar, se forman colas tan largas que le dan “incluso vergüenza”. Me comentó, además, que le gustaría poder atender a todo el mundo, para que nadie tuviera que esperar tanto rato, mas, de momento, no puede dibujar también con la mano izquierda. Por último, hizo una dedicatoria para Corra, jefe, corra, con autocaricatura incluida.

Ante el tropezón de nuestro amigo Easmo cuando fue a firmarle, junto a su hermano Dani, le comentó que no se descalabrara, que perdería un cliente (los tropezones con el dichoso escalón fueron constantes a lo largo de la noche). Easmo consiguió su sueño de que Ibáñez le dedicara un dibujo del Director general en el álbum Impeachment!, a pesar de que el autor tuvo dificultad para recordarlo, porque, como él dijo, lo dibuja de formas distintas y no se acuerda de una vez para otra. Además, Ibáñez contó una anécdota referida a su nieto, quien le dice : “Yayo, hazme un Mortadelo”, después de haberse pasado 26 horas dibujando al personaje, ante su desesperación.

A nuestro amigo El Viejo, Ibáñez le volvió a comentar “la que se lía en Madrid y Barcelona”, en sus respectivos Salones. Insistió en que no sabe cómo los fans aguantan tanto rato para conseguir su firma y, ante el agradecimiento de su admirador dijo que él era el agradecido por la paciencia de la gente.
Como suele ocurrir, la cola que se formó para conseguir la firma de Ibáñez fue impresionante, tanto que salía por una de las puertas del centro comercial, ocupaba una calle entera e incluso daba la vuelta a la esquina. Hay que decir, que a las ocho de la noche, dos horas después, la fila, lejos de mermar, no hacía sino crecer. Tanto fue así que el dibujante estuvo media hora más de lo acordado, hasta las nueve y media de la noche y, a pesar de todo, hubo gente que se quedó sin su firma, pues los encargados de la seguridad tuvieron que ponerse en medio. El personal del centro comercial miraba incrédulo a los de seguridad, quienes les explicaban que la gente que había detrás de ellos no se quería ir aunque ya les habían dicho que no habría firmas para todos.
Entre los integrantes de la fila, hay que destacar la afluencia de personas de todas las edades: niños, ancianos, hombres, mujeres, y, muy especialmente, gente de entre 20 y 40 años. Es importante resaltar que las caras de ilusión no se limitaban a los pequeños, sino que eran más frecuentes, incluso, entre los mayores, quienes acogieron al maestro Ibáñez con un cariño que, desde luego, él devolvió con su eterna sonrisa, que no perdió en las más de tres horas y media de firma.
A su lado, estaba Manuel de Cos, su editor y acompañante en esta firma, quien subrayó el éxito de la firma en Córdoba, a la vez que alabó la belleza de la Mezquita, a la que pudo hacer una breve escapada (fue sumamente halagador que le sonara mi cara de otras firmas). Entra en sus planes, y desde aquí le reiteramos la invitación, venir en otra ocasión a nuestra ciudad. El señor De Cos tuvo la gentileza de hablar con nosotros por más de una hora acerca de Ibáñez y sus personajes, así como de otros autores de Bruguera y Ediciones B, aunque de eso hablaremos en otra ocasión. Manuel de Cos se encargó de que no le faltara de nada al maestro, desde agua hasta rotuladores (gastó media docena, durante las firmas) y también a él hacemos extensivo nuestro agradecimiento.

Ibáñez fue despedido con otra ola de aplausos y con la satisfacción de haber hecho felices a centenares de personas de la ciudad de Córdoba de cuyas vidas forma parte indisoluble.
¡Gracias, maestro!
lunes, 10 de mayo de 2010
28º SALÓN DEL CÓMIC
Nuevamente, tuve la oportunidad de encontrarme con la persona que da sentido a la existencia de este blog: Francisco Ibáñez Talavera, quien volvió a demostrar su enorme abnegación y capacidad de trabajo al atender paciente y alegremente a la larguísima hilera de personas que formaban fila para hablar con él unos segundos, conseguir su autógrafo y obtener uno de sus “monos”.

A mi pregunta acerca de su vecino favorito de la mítica 13, Rue del Percebe (ahora nuevamente de actualidad debido al anuncio de La Casera, dirigido por Javier Fesser), Ibáñez se “mojó” (algo extraño en él) decantándose por el moroso del ático. Al contestarle yo que muchos quisiéramos parecernos a dicho personaje, Ibáñez respondió que tal vez no fuera lo más adecuado, pues su referente real hace años que ya no está con nosotros, en clara alusión a Manuel Vázquez, el genial autor que ha ocupado un lugar tan destacado en esta edición del Salón. Inmediatamente después, Ibáñez, tan poco dado a la concisión en sus respuestas, reculó puntualizando que, en realidad, de la 13, Rue del Percebe le gustaban “todos, todos, todos”.

Selló la conversación con una carcajada y una cara de El Botones Sacarino, personaje que le pedí que me dibujara en un ejemplar de Valor…¡Y al toro! (1970), uno de mis títulos favoritos de la colección. Del mismo modo, accedió a dibujar un Mortadelo “sabihondo” (según sus propias palabras) para mi gran amigo Manuel Fernández, que, aunque no pudo estar en el Salón, es un seguidor con solera de las andanzas de nuestros entrañables burricalvos. Como siempre, Ibáñez mantuvo la sonrisa no solamente durante estas conversaciones con los primeros de la fila, sino también con los niños y adultos que solicitaban sus dibujos más de dos horas después.


A su lado, estaba también el editor Manuel de Cos, hermano del clásico guionista de Bruguera Jesús de Cos (al que dedicaremos una entrada próximamente), que nos invitó a aprovechar la presencia de Jan en el Salón, pues el autor se suele prodigar mucho menos que Ibáñez en este tipo de eventos. Fue irresistible la tentación de preguntarle al señor de Cos por la caricatura que Ibáñez hace de él en el álbum ¡Rapto tremendo! (2003), obra en la que, como le hice notar a mi interlocutor, el padre de Mortadelo y Filemón arremete sarcásticamente contra distintos miembros de la redacción, incluido él mismo. Manuel de Cos catalogó esto como algo inherente al estilo de Ibáñez y consideró un honor aparecer en las páginas del maestro. Igualmente, destacó su predilección por la etapa más clásica de Ibáñez, con álbumes como Contra el gang del “Chicharrón” (1969), El caso del bacalao (1970) y, especialmente, Valor…¡Y al toro!

Del mismo modo, no podían faltar al día siguiente otro de los platos fuertes del Salón para los amantes del humor: la firma al alimón de Joaquín Cera y Juan Carlos Ramis, quienes se vieron arropados por muchos de los miembros del Foro de la TIA, así como por otros fans deseosos de sus dibujos y rúbricas. Cera me dedicó un Pafman en el álbum 1944 (2008), no sin demostrar cierta extrañeza cuando le comenté que me habían dicho que se trataba del mejor (o uno de los mejores) de su producción. El autor confesó que para él el mejor álbum es siempre el último, lo cual resulta una muestra de su profesionalidad y de su afán por dar siempre lo mejor de sí en cada trabajo. Igualmente, ironizó acerca del “record” de formatos que Pafman ha experimentado (y va a experimentar) en los últimos años.


Igualmente, Ramis me dedicó un dibujo del que, en mi opinión, es su mejor criatura, Alfalfo Romeo. Aunque confesó que no se acordaba exactamente de cómo dibujar al personaje, lo complementó con el simpático chino malayo Samuel. Comentó también no perder la cabeza por el hecho de ser acreditado en la realización para las distintas guías de Mortadelo y Filemón, pues últimamente se considera algo desconectado del medio. Ante las preguntas acerca del titánico trabajo que debe suponer la realización de estas guías en cuanto a búsqueda de material, imágenes, etc., dijo disponer de un archivo organizado que le facilita la labor. Asimismo, afirmó tener este blog, Corra, jefe, corra, en “Favoritos”, pues de vez en cuando es necesario proveerse de imágenes concretas que pueden hallarse aquí o en otros blogs, noticia que resultó un enorme honor.

Como viene siendo también habitual, tanto Ramis como Cera accedieron a hacerse una foto de grupo con algunos de los miembros del Foro de la TIA, tradición que ya se va pareciendo a los anuarios de graduación de los institutos y universidades. Como Cera indicó, “nos vamos a ver envejecer” unos a otros. En este apartado, resulta imprescindible agradecer la deferencia de estos dos autores a la hora de conversar con todos nosotros con el afecto y la amabilidad que los caracteriza. Fue un honor que nuestras caras ya les suenen de un año para otro, en lo que coincidieron los dos, al igual que en el hecho de señalar que sus fans son pocos (eso es relativo), pero fieles.

En cuanto a lo demás, cabe destacar una breve pero intensa conversación con Óscar Jaenada, quien tendrá la difícil misión de interpretar a Mario Moreno, mi Cantinflas, en la película sobre su vida que se va a realizar en México próximamente. Su presencia se correspondía con la exposición “Cómic y cartelera”, que subrayaba las relaciones entre el medio del cine y el noveno arte. El actor, sumamente amable, reconoció estar preparándose concienzudamente el papel, pues le supone mucho respeto interpretar a un monstruo de la pantalla como fue Mario Moreno. Estamos seguros de que saldrá airoso de este reto.
Además de las múltiples compras a las que no nos pudimos resistir, resulta imprescindible dedicar unas palabras a los miembros del Foro de la TIA y otros blogueros que, junto a los citados Easmo y Marcos, hicieron de mi estancia en Barcelona una experiencia tan agradable como siempre. A unos ya los conocía, a otros los “descubrí” en el Salón; con unos pude convivir más, con otros menos… Pero todos ellos contribuyeron por igual a que me sintiera como en el Salón…de mi casa. Aun a riesgo de alguna omisión imperdonable (culpen a la memoria, que no al corazón), resulta imprescindible nombrar a Kaximpo, Señor Ogro, Goe, Omen_666, Zazu, Zorro Aullador, Pirluit, Mortadelón, Óscar+AB, Magin, Hergest, Cartoon Network, Hediondo, Taradete, etc. El 50% de las alegrías derivadas de mi visita al Salón lo proporcionó mi convivencia con ellos.

Espero que podamos vernos todos (y los que no han podido venir esta vez) el año que viene.
Y ahora…¡A disfrutar de los tebeos!
sábado, 26 de abril de 2008
FRANCISCO IBÁÑEZ EN EL SALÓN DEL CÓMIC DE BARCELONA, 2008

De entre ellas, quiero destacar a Mortadelón, Wayne Cambell, Kaximpo, Latro, Oscar+AB, que me acompañaron en buena parte de mi periplo catalán y a los que, he de añadir, fue un placer conocer en persona (todas sus magníficas páginas webs, foros y blogs los verá, querido lector, a su derecha).
Entre los personajes famosos, tuve el honor de hablar con el gran Quino (padre de Mafalda), Ramis (Alfalfo Romeo, Sporty), Cera (Pafman) y, especialmente, Francisco Ibáñez. Por temáticas blogeras me centraré en este último, a cuyo encuentro pudimos asistir el mismo sábado a las once y media de la mañana. Vino Ibáñez presentado por Antonio Guiral, autor de Cuando los cómics se llamaban tebeos y Los tebeos de nuestra infancia, así como de El gran libro de Mortadelo y Filemón, ya reseñado en este blog en el mes de enero y también dedicado por Ibáñez gracias a Migsoto. Precisamente, en un encuentro ya privado con Guiral, destacó la labor de Miguel Fernández Soto en cuanto a investigaciones mortadeleras, y calificó a nuestro amigo de “monstruo” de la sapiencia sobre Ibáñez.
Pero volvamos con este último. En el encuentro, el papá de Rompetechos se mostró, como de costumbre, risueño, jocoso, derrochando buen humor y recurriendo a viejas anécdotas (como la del quiosquero que le subía los cómics a casa cuando era pequeño); así como a chascarrillos varios (la hora canaria que pone para seguir trabajando, etc.).

Cuando el público tuvo la oportunidad de formular preguntas, aproveché la ocasión para darle las gracias por toda la alegría que nos había dado a sus fans, a lo que él respondió que las gracias nos las debía dar a nosotros. Aunque intenté que se mojara a la hora de elegir un álbum favorito de los muchos que ha publicado, Ibáñez sostuvo que para él todos son iguales y que, cuando no sabe qué incluir en una historieta, realiza una autotransfusión , esto es, coge algún álbum antiguo de los que tiene detrás de la silla y recopila viejos gags que puedan funcionar bien en ese momento.
Acabado este encuentro, en el que Ibáñez se mostró atento, paciente y un poco despistado en cuanto a nombres propios (le costaba acordarse de los títulos de sus álbumes, del nombre del autor de Superlópez y de su propio maestro de ceremonias, Guiral), pude acercarme a entregarle una nota que había escrito ex profeso, y que el autor agradeció cortésmente.
Por la tarde, tras tres largas horas de cola, alrededor de las 18.30 tuve la fortuna de ser atendido por don Francisco Ibáñez nuevamente, de modo que conseguí su tercer dibujo dedicado, esta vez del álbum conmemorativo del 50º Aniversario de sus personajes: ¡Y van cincuenta tacos! (2007) (reseñado en este blog en diciembre de 2007). A pesar de la extensa fila de personas que agobiaban al dibujante catalán, éste se mostró sumamente atento, y no se limitó a hacer un dibujo a cada uno de nosotros, sino que también intercambió unas palabras con cada fan.

Me comentó que había estado en mi ciudad, Córdoba, hacía no muchos días y, al comentarle la devoción de muchos de mis alumnos ante su obra, en detrimento de los clásicos españoles, me dijo que les recomendara Mortadelo de la Mancha (2004), que, además, “es una lección de castellano antiguo”. Por último, quise regalarle a don Francisco Ibáñez el último fanzine de Ediciones Cúbicas, Fanzipote 15, en el que se incluye una historieta de Toni Contreras, uno de mis personajes. Ibáñez agradeció efusivamente el regalo y dedicó un rato a hojear la revistilla, señalando que pronto lo pondríamos en “la puñetera calle”. Finalizado el encuentro, nos estrechamos efusivamente la mano y di paso a los cientos de personas que formaban fila tras de mí.

No cabe duda de que haber conocido a Ibáñez en el cincuentenario de sus personajes estrella era el objetivo de mi viaje a Barcelona, y que el cumplimiento de dicho objetivo me llenó de felicidad, dada la amabilidad, simpatía y cordialidad que mi gran ídolo derrochó en tal encuentro. No obstante, no sería justo despedir esta entrada sin agradecer también la atención de Quino, así como la cordialidad de Ramis y Cera, con los que mantuve un par de breves pero interesantes conversaciones (algunas relativas a la trastienda de Mortadelo) y que, además, me dedicaron estos dibujos, que agradezco enormemente.

Por último, déjenme dar las gracias también a todos los compañeros foreros y blogeros ya citados, cuyo encuentro ha constituido una de las grandes bazas de un fin de semana inolvidable.








