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domingo, 1 de septiembre de 2013

300 ENTRADAS, 300

Sí, amigos, con esta, Corra, jefe, corra, llega a su entrada número 300. No ha sido fácil, se lo aseguro. Pero bueno, todavía seguimos estrujándonos el seso, a ver qué le podemos ofrecer acerca de sus personajes favoritos de Ibáñez.

Para conmemorar la efeméride, traemos la portada del número 300 de la revista Mortadelo. No crean que hay en ella nada especial alusivo a la tercera centena de números de la mítica cabecera, simplemente un chiste acerca de la "corriente" que pasa por el río.


Curiosamente, este chascarrillo lo ha repetido Ibáñez en una de las aventuras largas de la pareja, como demuestran las siguientes viñetas:


¿Recuerdan a qué historia larga de Mortadelo y Filemón nos referimos? Anímense a contestar.

Mientras tanto, damos las gracias desde aquí a todos cuantos han hecho posible que Corra, jefe, corra llegue a su entrada número 300: entrevistados, colaboradores, comentaristas y lectores anónimos...

A todos ellos, ¡Mil gracias!

domingo, 21 de agosto de 2011

ROMPETECHOS NO ESCARMIENTA

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra...Y según eso, Rompetechos es muy hombre.
No solamente tropieza una y otra vez con el clero en sus historietas más modernas, sino que también en su antigua etapa era víctima de equívocos semejantes.
Sirva de ejemplo el chiste de "colmillos elegantes" que vivió en dos portadas distintas de la revista Din Dan.





Como es inevitable, Ibáñez se repetía ocasionalmente en las portadas, sobre todo si tenemos en cuenta la enorme producción que sacaba adelante en los años 70, cuando la mayoría de las cabeceras se nutrían de su buen hacer.

domingo, 17 de julio de 2011

TRANSFUSIÓN DEL HUMOR...DE ROMPETECHOS

En numerosas ocasiones, Ibáñez ha confesado practicar lo que él llama "Transfusiones del humor de Mortadelo", recurso que consiste en hojear, en los momentos de parón creativo, las viejas páginas de su personaje para así tomar inspiración para crear nuevas.
Esta técnica resulta totalmente justificable, dada la gran cantidad de planchas que ha producido nuestro autor y las que tiene que seguir produciendo.
Es por ello que en muchas ocasiones encontramos gags, secuencias, páginas enteras que nos recuerdan a otras. Sin embargo, algunas veces el paralelismo entre la fuente y la reproducción es tan evidente que llama la atención.
Esto es lo que vemos en la portada del número 2 de la II época de Din Dan, que tiene, como de costumbre, a Rompetechos de protagonista. En esta historieta- portada, vemos a nuestro querido personaje conduciendo un coche y sufriendo los mismos avatares que padecerán Mortadelo y Filemón en la página 28 de Concurso-Oposición (1975), con la que culmina el episodio dedicado al candidato cegatón.
Seguramente, si Ibáñez hubiera realizado esta historia hoy hubiera puesto a Rompetechos como aspirante a agente de la TIA. De hecho, no sabemos por qué en su lugar usó a este nuevo miope, en lugar de recurrir a su amada criatura.

Sea como fuere, lo que está claro es que el aspirante de esta historieta cumple el mismo rol que Rompetechos y que sus gags, su tipo de humor, se corresponden más con la serie del bajito cabezón que con la de los dos agentes secretos. Es por ello que decimos que se ha producido una transfusión del humor, no de Mortadelo, sino de Rompetechos.

                                                                          



                                                         

Los paralelismos entre ambas historietas son evidentes, incluyendo parcialmente a los diálogos. Así, en ambas historietas se confunde un globito de un niño con el disco verde del semáforo, en ambas hay una inmersión bajo tierra (en una a través del Metro y en otra por una alcantarilla).

                                            

Además, ambos periplos acaban en remojo, al conducir el auto hasta el mar...Y en los dos el acompañante del cegato ha envejecido notablemente, a consecuencia del susto. Para los escépticos, observen las viñetas.

                                                  

Como apunte final, diremos que en la aventura de Mortadelo y Filemón ¡Rapto tremendo!(2003) encontramos alguna escena similar, si bien los paralelismos no son tan evidentes, con un Rompetechos conductor que vuelve a meterse por el "subterráneo" (sí, sí, el Metro) y con unos Mortadelo y Filemón envejecidos tras la experiencia.

domingo, 5 de junio de 2011

MORTADELO, DON QUIJOTE Y LOS NIGHTS CLUBS

Todos recordarán la portada de Magos del Humor del relativamente reciente álbum titulado Mortadelo de la Mancha (2004).

En ella, se recreaba una escena que consistía en un Mortadelo (de la Mancha, claro) saliendo de un night-club llamado Los molinos, en referencia a la escena más famosa de la obra de Miguel de Cervantes. En el interior se insistía en la misma idea, con un Mortadelo arrasando un local de copas homónimo.





Para ser sincero, nunca entendí por qué Ibáñez optó por ese recurso cómico, esto es, el de convertir los molinos literarios en un night-club.

¡Cuál no sería mi sorpresa al comprobar que dicho recurso ya había sido utilizado en una portada bastante parecida para la revista Mortadelo Extra, concretamente el número 21.




Como pueden observar no solamente la idea es la misma (salvo quizás por el elemento seudoerótico de la portada más actual), sino que la composición de página guarda bastantes semejanzas:  Mortadelo y su caballo en primer término, con un atavío similar y el local Los molinos o El molino (dependiendo de la portada) de fondo.


¿Estaremos ante uno de estos casos de "Transfusión del humor de Mortadelo" a los que Ibáñez se refiere cuando recicla alguna de sus ideas antiguas? Si no se trató de una referencia concreta, ¿de dónde viene la asociación entre los molinos y los clubs nocturnos? ¿Alguien sabe a qué se puede deber tal (insistente) paralelismo?

Saludos.

domingo, 20 de diciembre de 2009

MORTADELO, FILEMÓN Y LOS TAXIS VOLADORES

En el tema anterior, dedicado a La brigada bichera (1981) vimos cómo aparecía en el álbum uno de los gags recurrentes de Ibáñez, relativo al buitre que, desplegando sus alas, hacía volar el taxi. Esta es solo una de las ocasiones en que el autor de Mortadelo utiliza este chiste, enormemente visual. Haremos un somero recorrido por su uso a lo largo de la serie estrella de Ibáñez.


Así, la primera vez de la que tenemos constancia se trata todavía de la época de "Agencia de Información", en una historieta corta de mediados de los 60 (seguramente algún especial de primavera). En ella, Mortadelo, que hace las veces de Bacterio al disfrazarse de inventor (algo muy común en esta primera época), crea un aparato volador para atrapar cacos. Obviamente, al montarse en un taxi con su jefe, el cacharrejo se dispara y...










La segunda ocasión será en la mítica historieta corta El caso de la patata (1970), publicada en el número uno de la revista Super Pulgarcito. Esta vez será la patata saltarina la que originará el "vuelo" improvisado del automóvil.








El gag volverá a repetirse gracias a un invento del Bacterio en el álbum Los cacharros majaretas (1974).





Como dijimos, en La brigada bichera (1981) será el buitre el que motive el despegue del coche.








Años después, El huerto siniestro (1987) no nos ofrece uno, sino dos ejemplos del mismo chiste, en un claro periodo de reutilización de antiguos clichés.







Sin olvidar la revisión del chiste en Armas con bicho (1988), esta vez con un taxi saltarín que recuerda al de El caso de la patata.








Ya en los 90, Ibáñez vuelve a rescatar el chiste en La crisis del golfo (1991), con una silla que se dispara en los momentos más inoportunos.






Se trata, pues, de uno de los chistes favoritos de Ibáñez del que, estamos seguros, volveremos a tener ejemplos en los próximos años.

Saludos a todos nuestros lectores.



domingo, 23 de noviembre de 2008

LA FOTO DE OFELIA ( O EL GAG IDÉNTICO)

Todo el mundo sabe que, desde la aventura Los gamberros (1978), Ibáñez estrena un nuevo tipo de gag basado en los descorteses desplantes que Mortadelo hace a Ofelia, quien, indignada, da cuenta a Filemón, personaje que, a su vez, vuelve a minar la autoestima de la secretaria con un nuevo chasco. En ocasiones, la desafortunada aparición del Súper, a quien Ofelia reclama, remata esta rutina cómica.

Tampoco se le escapa a nadie que, a lo largo de su carrera, Ibáñez se ha autoplagiado a sí mismo en numerosas ocasiones, pero pocas veces encontramos una transcripción de un gag tan literal y extensa como la que se da entre la página 31 de Terroristas (1987) y la 17 de La ruta del yerbajo (1993).

Veamos con ejemplos prácticos las analogías casi idénticas entre ambas. En primer lugar, Mortadelo pide a Ofelia en ambas historietas su fotografía para, finalmente, meterla en su zapato. Obsérvese el desarrollo similar de las situaciones:




Nótese, también, cómo la comunicación del asunto a Filemón nos lleva a obtener un chiste similar:








La primera de las historietas citadas, Terroristas, se realizó en una época en la que los apócrifos de Ibáñez recurrían a situaciones prácticamente calcadas de álbumes anteriores, pero lo sorprendente aquí es que no es esta aventura la que plagia el gag que comentamos, sino que será La ruta del yerbajo, del año 1993, la que recurrirá a esta época tan poco afortunada de los personajes buscando fuentes de inspiración.
¿Será esto producto de un Ibáñez en horas bajas o acaso en el año 93 nuestro autor seguía apoyándose en un equipo que, llegado el caso, tiraba de archivo para salir del paso?
Que cada uno saque sus propias conclusiones.




domingo, 24 de agosto de 2008

MORTADELO Y FILEMÓN: LÍOS EN LA ESTACIÓN

En esta época de vacaciones, de idas y venidas en puertos, comarcales y estaciones, les advertimos acerca de los tres peligros más frecuentes que ustedes deben evitar en estos últimos sitios. Si nuestras advertencias les parecen exageradas...no lo crean, que hay por ahí un tipo llamado Filemón Pi al que le suceden estas cosas de manera cotidiana.

1ºPELIGRO: REMOJARSE CON EL DEPÓSITO DE AGUAS.
Al tal Filemón le ocurrió por primera vez en 1969, en su aventura Contra el gang del Chicharrón.

Le volvió a pasar en 1976, mientras buscaba La gallina de los huevos de oro.


Y tan solo un año después, en Los guardaespaldas (1977) repitió mala suerte.




2º PELIGRO: SER APLASTADO POR LOS TOPES

Esto llegó a convertirse en el pan nuestro de cada día para el pobre agente de la TIA, quien vio su cuerpo (preferentemente la cabeza) aplanado por los topes de los trenes en más de una ocasión. Así, la primera vez que le ocurrió fue en 1976, en La gallina de los huevos de oro:




Al año, siguiente, en la consabida Los guardaespaldas:



Durante la dédada posterior, cuando los especialistas consiguieron librarlo del trauma de los dos accidentes seguidos, la cosa volvió a suceder, esta vez en manos del dudoso dibujante de La cochinadita nuclear (1988)

Ya en los noventa, un Filemón más seguro de sí mismo, aseguró que no volvería a recibir ese golpe tonto en la cabeza y así fue; no lo recibió (en la cabeza). Miren, si no, estas viñetas de Los verdes (1997):



3º PELIGRO: PILLARSE EL PIE EN EL CAMBIO DE AGUJAS

Esta es, tal vez, una de las desgracias que más veces le han ocurrido al pobre Filemón, pues se encuentra en todas las décadas desde que vive aventuras largas. La primera vez le ocurrió en
1976, tras La gallina de los huevos de oro.



Al año repitió en Los guardaespaldas (1977)


Los años ochenta, de la mano de La cochinadita nuclear (1988), no fueron mucho mejores para este asuntillo




En 1997 la historia se repite en Los verdes.





E incluso en pleno siglo XXI, el jefe de Mortadelo sigue con su mala pata, tal y como vimos en El UVA (2003)¡Si es que no aprende el hombre!


Ustedes, por nuestra parte, ya están advertidos.

Tengan cuidado.

sábado, 26 de julio de 2008

MORTADELO DE HAMELÍN

A lo largo de los años, hemos ido viendo una serie de chistes recurrentes que se han repetido periódicamente con mayor o menor fortuna. Presentamos en este comentario una de las entradas de Mortadelo y Filemón más usadas en los últimos años, lo cual no deja de llamar la atención, si tenemos en cuenta que no es de las más graciosas.


Nos referimos a la aparición de Mortadelo vestido del flautista de Hamelín, seguido del ratolín. La verdad, como chiste rimado no deja de ser bastante pobre, lo cual no ha impedido a Ibáñez utilizarlo de forma más o menos constante.


Así, lo encontramos en la historieta de 1996 Cien años de cómic



Tan solo un año después, la volvemos a encontrar en La banda de los guiris (1997)








No pasan doce meses cuando Ibáñez vuelve a utilizar el recurso en El tirano (1998)





Tras un ligero respiro, encontramos de nuevo el chiste en El Kamikaze Regúlez (2005):



Hemos de suponer que si el autor usa esta gracieta con tanta asiduidad debe de ser porque le parece especialmente cómica, aun cuando nosotros pensamos que no es, precisamente, la entrada más memorable de Mortadelo y Filemón.

Quede este tema como constancia de su anecdótica repetición y juzguen ustedes dónde reside la comicidad de la escena.

domingo, 3 de febrero de 2008

NEGRO, MUEVE LA CINTURA

No, éste no es el Blog Escalitrópico Gmnésico Musical de Superlópez, del amigo Kaximpo. Sin embargo, vamos a constatar hoy la presencia de una misteriosa canción que ha servido de chiste recurrente a Ibáñez a lo largo de toda su carrera y que alimentó mis especulaciones infantiles y las de mis amigos acerca de su posible origen. Nos referimos a "Negro, mueve la cinturaaaa, negrooo", que suele aparecer cada vez que un superior da la orden a su subordinado de moverse. Veamos algunos ejemplos:





La primera aparición documentada la encontramos en esta historieta de los sesenta de Pepe Gotera y Otilio. No es extraño el uso de este recurso, pues el bueno de Otilio ha resultado ser todo un cantarín, como demostraremos en próximos temas, fiel reflejo del obrero que alivia su tedio laboral a través de la música.





Mayores posibilidades presenta este gag en manos de Mortadelo, por el enriquecimiento visual que suponen los disfraces, como podemos ver en El circo (1973), historieta en la que se retoma el recurso analizado.





Más insípido es su uso en la historieta de dudosa autoría (aunque aparezca firmada por Ibáñez) La cochinadita nuclear (1988), inmersa en la llamada "época negra" de los personajes (1987-1990). Parece obvio que Ibáñez no realizó los dibujos de esta historieta (la pobreza de este disfraz de Mortadelo es uno de los muchos indicadores de ello), pero puede que sí se ocupara del guion, por lo que no es de extrañar que retomara una vez más este singular gag.



Con bríos renovados en cuanto a vestuario y dinamismo vuelve a aparecer la gracieta en La tergiversicina (1991), de nuevo de la mano de papá Ibáñez y esta vez con el Súper como figura de autoridad.


Sólo cuatro años después, y con una composición de viñeta muy similar, encontramos de nuevo el gag en La prensa cardiovascular, de 1995.

Aunque hemos intentado buscar el origen de esta canción, lo más parecido que hemos encontrado ha sido "Negra, mueve la cintura", en el disco Cubatronix, de Edesio Alejandro, editado en 2004. Obviamente, ni el sexo ni la cronología coinciden. Puede ser que el cambio de "negra" por "negro" se deba al intento de adaptación de la letra a los personajes masculinos (Otilio y Mortadelo) que la cantan en la obra de Ibáñez. En cuanto al aspecto cronológico, dado que el disco citado es posterior a todas las menciones de la canción en la producción de nuestro autor, podemos pensar que se trata de una composición popular latina (parece ser que cubana) que pudo ser conocida por Ibáñez y su generción desde antiguo y que él decidió incorporar a sus cómics. Sea como fuere, instamos a los lectores del blog a que recaben más información y rebatan o confirmen estas absurdas teorías.

Desde el punto de vista humorístico, hay que decir que el gag, como tal, deja mucho que desear, pero debió de hacerle especial gracia a su autor, que lo incluyó en su obra a lo largo de las distintas décadas sin pensar demasiado en la posible conexión con un público que, seguramente, no pillaría la referencia.

Y es que, Ibáñez, aunque acusado de ser excesivamente comercial, también es un autor muy personal, con constantes propias, únicas e intransferibles que mantiene al margen de las modernidades y otros vientos que soplen.








sábado, 18 de agosto de 2007

LOS CINCO PELIGROS DE LEVANTAR PESAS (SI ES USTED FILEMÓN PI)

"Mens sana in corpore sano", decían los antiguos latinos, que entendían un rato de estas cosas. Después de los egregios filósofos habrían de llegar otros grandes pensadores, creadores de opinión: los metrosexuales. Estos señores (ejem...) vienen ahora y dicen que ya no basta con acicalarse el bigote y cortarse las uñas: ahora los hombretones han de echarse cremitas, vestir a la moda y, sobre todo, ponerse cachas. Tan grande ha sido su influencia que ni siquiera nuestros agentes de la TIA han podido sustraerse a sus enseñanzas y han acabado siendo carne de gimnasio. Sin embargo, como pretendemos mostrar en esta entrada, el culto al cuerpo tiene sus riesgos (riesgos que aumentan si usted, además, se llama Filemón Pi).



Vean, por ejemplo, los peligros que puede entreñar el simple levantamiento de pesas. Y de paso, si alguien se anima, los invito a localizar las historietas de las que se han extraído las viñetas siguientes. Miren, miren:






























Después de todo esto, no son de extrañar ciertas reacciones del hombre, ¿no creen?: