Mostrando entradas con la etiqueta Lurdes Martín. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lurdes Martín. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de marzo de 2011

EL BOTONES SACARINO: EL ESCARABAJO DE ORO (EDICIÓN ALEMANA)



Hace unos días llegó a mis manos un ejemplar de la edición alemana de El escarabajo de oro, álbum protagonizado por El botones Sacarino. El título en el país germano es “Die Ausgeflippten sind jetzt in ¨Agypten”.
A través de la entrevista realizada en este mismo blog a Lurdes Martín Gimeno (enero de 2011), sabemos que la realización de este álbum corrió totalmente a cargo de ella, quien nos contó al respecto:

“Sacarino y el escarabajo de oro", y esto es cierto del todo, es guion y dibujo míos.Totalmente. Además, lo dibujé para Alemania. Contratada por una persona que lo hizo sin permiso de Ibañéz. Podría haber ido a la cárcel si el autor me hubíera puesto una querella. Pero Ibáñez me conocía y me creyó a mí. Por cierto, la revendí a Bruguera. En aquellos años, el autor no trabajaba para la editorial.”

Sin saberlo, Lurdes creó unas de las aventuras apócrifas de Sacarino más celebradas. El guion, sin llegar al nivel de los de Ibáñez, articula una historia divertida, bastante entretenida y con un ligero atisbo de romance entre el botones y la princesa egipcia (algo inusitado en las historietas originales).

En cuanto al dibujo, Lurdes Martín se desenvuelve con destreza, aunque hay que decir que el coloreado de la edición española realza suficientemente su dibujo, que no sale tan favorecido con el color de la edición alemana, que le hace flaco favor a sus trazos.

Ignoramos si la autora escribió el guion directamente en alemán y luego se tradujo al español para su posterior edición en Bruguera o si, por el contrario, ella lo escribió en español y el traductor alemán hizo el resto. Sin conocer el idioma teutón, me resulta difícil calibrar la calidad de la traducción, pero sí he apreciado algunas diferencias, como la mención a Ibáñez en la viñeta seis de la página cuarenta y tres, que no aparece en la versión española.

En cuanto a la portada, encontramos una realizada para la edición española, obra de Juan Manuel Muñoz, tanto en el lápiz como en la tinta, dato que conocemos gracias al blog El rincón de Mortadelón. Sin embargo, y esto es lo desconcertante, la portada de la edición alemana lleva la firma de Ibáñez y, ciertamente, parece un dibujo del maestro.


Tras haberlo dilucidado durante un tiempo, encontramos opciones tanto para considerarla apócrifa o verdaderamente ibañezca. Sopesemos ambas:

a) A la hora de considerar la portada apócrifa, hemos de recordar que la firma de Ibáñez no es garantía de que el autor sea, realmente, el que haya dibujado la portada. De hecho, más adelante, mostraremos otras portadas claramente “negras” con firma del autor.

Tampoco ayuda la ligera desproporción del Botones con respecto al “Dire” y al “Presi”, pues la figura del muchacho parece ser demasiado grande en relación con las demás. El camello tampoco parece del tipo que solía dibujar Ibáñez en los años 80, sino que más bien parece sacado de la época de La máquina del cambiazo, a comienzos de la década anterior.

Por otra parte, y esto es lo más importante, si esta historieta se realizó sin su consentimiento, (tanto que Lurdes dice que podría haber tomado represalias legales contra ella), ¿por qué realizar una portada para su edición alemana?

b) También a favor de la autoría de Ibáñez de esta portada tenemos algunos argumentos. En primer lugar, y creo que es decisivo, cabe contemplar el movimiento y expresividad del “Dire” y el “Presi” a lomos del camello. El buitre que los acompaña, también parece característico de Ibáñez, y la expresividad de Sacarino (aunque algo desproporcionado), parece favorecer esta teoría.

Por otra parte, no sería la primera vez que Ibáñez realice portadas para las ediciones alemanas de álbumes hechos por otros. Esto ocurrió, por ejemplo, con Las criaturas de cera vivientes, obra de Casanyes.


En todo caso, me inclino a pensar que la portada que tenemos entre manos sí es de Ibáñez.

Adjuntamos otra imagen ampliada de la cubierta para que ustedes, estimados lectores, juzguen .


Será un placer leer sus opiniones.


Esta entrada está dedicada a Gariel, sin cuya intercesión no hubiera sido posible.

domingo, 16 de enero de 2011

ENTREVISTA A LURDES MARTÍN GIMENO


Hasta hace unos meses, no sabíamos nada de ella, pero desde hace poco tiempo, Lurdes Martín Gimeno se ha convertido en un nombre clave para todos los aficionados a Mortadelo y Filemón y otros personajes de Ibáñez. Empezó siendo contratada por Ramón María Casanyes y terminó realizando historietas bajo la supervisión y el consentimiento de Ibáñez. Sacarino, Chicha, Tato y Clodoveo, 7, Rebolling Street... son algunas de las series que han pasado por sus manos.
Hoy, veinte años después de todo aquello, Lurdes ha accedido a conceder una entrevista a Corra, jefe, corra.


Sus palabras nos ayudarán a conocer algo más acerca de la producción de los personajes de Ibáñez en los confusos ochenta, además de servir de reconocimiento a tantos autores anónimos que ahora empiezan a salir a la luz.


Disfruten.



1.- Antes de dedicarse profesionalmente a ello, ¿era aficionada a los tebeos? De ser así, ¿quiénes eran sus personajes y autores favoritos?


Era una lectora de tebeos insaciable.Me los tenía que esconder debajo del colchón, mi padre decía que eran antiestudios. A mí me gustaban todos los personajes, pero las revistas para chicas eran mis preferidas: Lily, Esther y otras más antiguas que también leía: Claro de luna, Azucena...




2.- ¿En qué año, aproximadamente, empezó a trabajar con Ramón María Casanyes? ¿Por qué se decidió a contestar al anuncio que éste puso en el periódico solicitando dibujantes?


En el 77-78, por ahí. Yo tenía casi 20 años. Yo no decidí contestar. Mi padre me llevó con su taxi y estuvo esperando hasta que acabé la prueba. Él me convenció de que podía hacerlo, yo no estaba tan segura. Además a él no le gustaban los cómics...



3.- ¿Cómo recuerda el ambiente de trabajo en casa de Casanyes? ¿Quiénes más componían el equipo en aquellos tiempos?



Yo no tenía el sentido del humor muy al día, no entendía los chistes a la primera. Era muy infantil y a Casanyes eso le ponía bastante de los nervios. Pero eso fueros dos días, enseguida hicimos migas él y yo. Hace tiempo que no le veo , pero lo considero más que un amigo.
En aquella época, estábamos otra chica, Isabel y un chico, más mayor que nosotras, no recuerdo su nombre, porque duró bien poco.

Yo con Casanyes me sentía como en mi casa.



4.- Según este autor, en cierta ocasión, consiguieron “colar” una historieta corta “firmada” en la que los personajes recorrían varias calles que hacían alusión a su nombre y dos apellidos (“Lurdes Martín Gimeno”). Los fans hemos intentado encontrarla sin éxito, ¿Recuerda el título de dicha historieta corta?



No, no recuerdo el título, pero sí lo de mi nombre y los apellidos. Lo siento.




5.- Con el paso del tiempo, mientras que a otros dibujantes como Juan Manuel Muñoz se les especializó en historietas de Mortadelo, usted realizó algunas aventuras largas de Sacarino. ¿A qué obedeció este “reparto” de los personajes? ¿Qué recuerdos guarda de algunas de estas espléndidas aventuras del botones, como El escarabajo de oro o En el País del Petrodólar?


Dibujé Sacarino con Casanyes alguna vez. Pero, por ejemplo "Sacarino y el escarabajo de oro", y esto es cierto del todo, es guion y dibujo míos.Totalmente. Además, lo dibujé para Alemania. Contratada por una persona que lo hizo sin permiso de Ibañéz. Podría haber ido a la cárcel si el autor me hubíera puesto una querella. Pero Ibáñez me conocía y me creyó a mí. Por cierto, la revendí a Bruguera. En aquellos años, el autor no trabajaba para la editorial.



6.- Llegó un momento en que, de trabajar para la editorial, empezó a trabajar directamente para Ibáñez, completando su dibujo a lápiz. ¿Cómo fue que el dibujante entró en contacto con usted para ello, a mediados-finales de los 80?



Esta vez, sí que fui yo la que llamó a Ibáñez y le pedí trabajo directamente. Él me había dado su número, pero lo que menos se imaginaba es que yo le fuera a llamar.Enseguida quedamos y me enseñó a dibujar sus nuevos personajes. Chicha, Tato y Clodoveo. Me encantaron. Pero eso fue en el 86. Y también dibujé un montón de Rebollings.




7.- Esta segunda mitad de los ochenta resulta una época confusa para los aficionados a Mortadelo, pues gran parte del trabajo se hizo en equipo. Es la época de El estropicio meteorológico, Terroristas, Los superpoderes, La Gomeztroika… ¿Recuerda en qué aventuras de este periodo participó usted y en qué consistía exactamente su trabajo? Si no se trata de estas,¿ en qué álbumes supervisados por Ibáñez colaboró?


Yo sólo colaboré con Ibáñez en los personajes que he mencionado.




8.- ¿Qué tal fue Ibáñez como jefe durante aquel periodo? ¿Recuerda alguna anécdota simpática en relación a su colaboración con él?


Ibañéz siempre me trató muy bien . Antes, le conocí cuando las protestas en editorial Bruguera, él también venía a las manifestaciones. Allí conocí a casi todos los buenísimos dibujantes de la época. Hacían el vermut en un bar al lado de Bruguera y yo con ellos.Ibañéz me llamaba "Mortadela", para mí un honor.





9.- ¿Por qué finalizó su trabajo con las series de Ibáñez? ¿No siente la necesidad de que su trabajo, tan difundido en distintos países y a lo largo de tanto tiempo, sea reconocido?



Dejé de trabajar para él dos meses antes de casarme.No nos peleamos, supongo que yo quería dibujar otras cosas. Dibujos para chicas, y al final lo conseguí.Por cierto me hizo un gran regalo en métalico. Aún sigue cayéndome bien.He dibujado muchos personajes después de los del "genio", pero hasta que no menciono a Mortadelo y Filemón, no me hacen ni caso. Además, tengo que demostrarlo dibujándolos o no me creen. Ya hace más de 20 años que no los dibujo y siguo teniéndoles por la mano, vaya que no he olvidado nada de lo que aprendí en la escuela Ibáñez- Casanyes.Tengo mi propio estilo, pero la gracia, la velocidad en los gags, el movimiento lo aprendí de ellos.




10.- Por último, ¿a qué se dedica actualmente? ¿Tiene algún proyecto relacionado con el mundo del dibujo?


Lo último que dibujé fueron unos libritos de tapa dura para niños, para Susaeta ( Madrid), pero de eso hace mucho tiempo. He pedido trabajo en muchas partes, pero no me lo han dado. Ahora me aburro como una ostra.Espero que cambien los aires.




Eso esperamos también nosotros, pues a lo largo de estos años, Lurdes Martín Gimeno ha demostrado su talento realizando con eficiencia todos los trabajos que se le han encomendado.


Aprovechamos esta entrevista para hacer un modesto reconocimiento de su labor y le agradecemos el tiempo que nos ha dedicado.