domingo, 7 de diciembre de 2008

CHICHA, TATO Y CLODOVEO: PERO...¿QUIÉNES SON ESTOS TIPOS? (1986)


Pero…¿Quiénes son estos tipos? (1986) es el segundo álbum de Chicha, Tato y Clodoveo, tras su debut para Grijalbo con Una vida perruna (1986). Supone la presentación de los antecedentes de los personajes, pues a través de un curioso procedimiento argumental, como es la entrevista para “El Majara de la colina”, los tres protagonistas van contando su historia personal. Parece ser que Ibáñez prefirió que el público conociera primero una historieta estándar de la serie para, en la siguiente, ahondar en los orígenes del trío. Este hecho es índice de que los viejos tiempos en que los personajes Bruguerianos no tenían pasado alguno habían quedado atrás.

Por otra parte, el planteamiento mismo del álbum hace que esta sea una historieta “sin aventura”, pues no hay una trama argumental en la que los protagonistas se vean envueltos. De hecho, la acción se desarrollaría casi “en tiempo real”, pues duraría tanto como los personajes tardaran en narrar sus respectivas historias. Una de las mayores bazas de este recurso radica en el contraste entre lo que cuenta la voz narradora y las escenas que evocan el pasado, procedimiento narrativo que ya tanteó Ibáñez en una serie heredada de Vázquez: La historia esa vista por Hollywood. Del mismo modo, lo encontramos en La historia de Mortadelo y Filemón, que apareció publicada en Gran Pulgarcito, Almanaque para 1970 y, años después, en El 35 aniversario (1992). Las viñetas netamente narrativas, como es costumbre en el autor, se ven amenizadas con recursos cómicos, como el tedio manifiesto que provocan las declaraciones en el entrevistador, o con los comentarios de la cola del paro, tan característicos de la serie.






El primer episodio de seis páginas comienza con una introducción sobre las tipologías sociales y sobre las manifestaciones que recuerda, respectivamente, a las páginas temáticas y a los carteles de Los verdes (1997) y Okupas(2001). La presentación de los personajes se hace mediante una atractiva viñeta con el título, que los presenta de espaldas (Salmoneto incluido, aunque de inmediato se eclipse) que va seguida de una caricatura de Reagan, uno de los “famosos” preferidos del autor por esa época. Tras hacer la barrabasada de turno a Joro, dueño del Snack-bar, será Chicha la primera en contar su historia, en la que descubrimos sus orígenes, de manera que se inicia una serie continua de flashbacks o analepsis.

Así, conocemos que Chicharra es hija de la marquesa del Rebote y del duque del Remeneo y asistimos a sus primeros flirteos con la música. En el segundo episodio observamos su afición por los pendientes raros y su paso por el colegio, con una directora y una profesora que recuerdan en algo a las de ¡A por el niño! (1979), lo cual nos hace sospechar que llegados a esta parte, Ibáñez ya no intervino demasiado en el dibujo del álbum. Tras la desastrosa presentación de su novio en sociedad, vemos cómo se independiza de sus padres y busca sus primeros trabajos. Las promesas de un jovencísimo Felipe González (en una de las primeras caricaturas del autor) acerca de los ochocientos mil puestos de trabajo resultan, todavía hoy, jocosamente irónicas. Esta imagen del entonces presidente del gobierno hará converger, a su tiempo, las historias de los tres protagonistas que simbolizan, así, a una buena parte de los españoles que se sintieron ilusionados y después decepcionados por la situación política del momento.

El tercer episodio comienza con la historia de Tato, nacido, al contrario que su amiga, en una vivienda humilde. Los gags se basan en el tamaño de la cabeza del niño, sus dientes, sus dificultades de crecimiento y su fracaso escolar. A partir de ahí, Ibáñez lo dota de una miopía galopante que lo emparienta directamente con Rompetechos, aunque esto no se mencione en el álbum anterior. Tanto sus meteduras de pata como sus quejas a la “justicia” o sus devaneos carcelarios recuerdan al cegatón eterno de Ibáñez. Probablemente, esta característica se le ocurrió al autor en esta aventura, en la que ha ido explotando cada uno de los rasgos físicos notables del personaje. Siguiendo con su política de “reutilización”, Ibáñez decidió convertir a Tato en un nuevo Rompetechos. El capítulo se cierra anunciando la temática del siguiente: los tanteos del personaje con el mundo del boxeo, algo que sí se había apuntado ya en Una vida perruna.

El cuarto capítulo se centra en sus entrenamientos como boxeador, siguiendo aún la estela de Rompetechos y enfureciendo a la limpiadora del gimnasio, que hace el papel ocasional de Ofelia en los álbumes de los agentes de la TIA. Finalmente, la pelea en el ring nos recuerdan al Mortadelo cegato de Operación ¡bomba! (1972) y de Moscú 80 (1980). A pesar de la autocopia, los resultados son humorísticamente eficaces. Tras el paso por la “Mili” de Tato (que recuerda al de Ibáñez en El 35 aniversario por el tipo de gag), nuestro segundo protagonista acaba viendo al entonces presidente del gobierno prometiendo la consabida cifra de puestos de trabajo. Cierra el capítulo una irónica alusión tanto a Rumasa como a Bruguera, antigua editorial de Ibáñez, ya cerrada por quiebra.



El siguiente episodio es estelarizado por Clodoveo, que se convierte así en el gran protagonista de la historieta, con casi el doble de páginas que sus compañeros. Descubrimos que es hijo de Fadrique Melapego y Medila Trompada, artistas de circo. De hecho, será el circo es escenario de este último tramo, escenario utilizado ya en álbumes como Operación ¡Bomba!, El otro “yo” del profesor Bacterio (1973) y, especialmente, en El circo (1973). Durante sus primeros años, Clodo se dedica a fastidiar números ajenos por su afición a los nuditos y se inicia como trapecista, lo que dará pie a numerosos gags en el siguiente episodio, en el que ayuda a preparar números circenses a sus padres. Especialmente con el padre, Clodoveo forma una interesante pareja de payaso listo y payaso tonto, que tan buen resultado ha dado siempre a Ibáñez, en un apartado realmente divertido.

En el octavo capítulo, las jocosas e irónicas transformaciones que provoca en Bautista, el Transformista, para el que trabaja como ayudante, lo llevan a interesarse por cambiar continuamente de aspecto, provocando gags similares a los que antes motivaba Mortadelo. Sus desastres, lo llevan a ser abandonado por el circo y a buscar empleos como transformista y prestidigitador, con tan malos resultados como en su aventura anterior.





La octava parte, de cuatro páginas (el álbum tiene cuarenta y seis), vemos a Clodoveo fastidiando al periodista con sus trucos (¿empezaba a agotarse ya el recurso de las historias biográficas?), antes de contar su incursión como artista en Villacardo del Melonar, pueblo bestiajo como el de La caja de los diez cerrojos (1971), Lo que el viento se dejó (1980), En marcha el Mundial 82 (1981) y El balón catastrófico (1982). Allí, padece tanto la burrería innata de sus habitantes como las iras del alcalde, que reaparecerá en la última viñeta para darle su merecido al protagonista. Finalmente, el entrevistador despide la historieta dirigiéndose directamente a los lectores, tras haber presentado a “estos tipos”.


Se trata de un álbum de buena factura, aunque la presencia de Ibáñez como dibujante apenas se puede constatar en páginas aisladas, como la primera, la cuarta, la quinta y la sexta. Que no nos engañe el recargamiento de la página ni el atractivo coloreado a acuarela, pues la mayor parte del álbum recae en manos ajenas que, aunque hacen un trabajo notablemente bueno, se dejan caer con viñetas con desproporciones (la cuarta de la página 27) o secundarios poco elaborados. El cameo estelar de Mortadelo, Filemón, Pepe Gotera, Otilio y Rompetechos en la página 31 evidencia aún más que no es Ibáñez el artífice de la misma.



No obstante, decimos, el álbum en general no se resiente de esta delegación en otras manos, pues incluso se permite algunas originalidades como el uso de las letras al revés para caracterizar el habla de un cajero de imprenta o bien el bocadillo-huevo del que sale un buitre. Algún fallo gramatical de poca importancia, como el “hubieron sus más y sus menos” de la viñeta cuarta de la página 14 no es necesariamente achacable a un guionista ajeno, pues no sería la primera vez que Ibáñez incurre en un error de ese tipo. Sea como fuere, Pero…¿Quiénes son estos tipos? es una historieta simpática, bien resuelta que presenta la trastienda de unos personajes emergentes, todo lo contrario que ocurrió con Su vida privada (1998), que nos desvela los entresijos de la vida íntima de Mortadelo y Filemón pero no para presentar a los personajes, sino a modo de consagración por su cuarenta aniversario.

13 comentarios:

Víctor1988 dijo...

No puedo opinar sobre estos personajes porque sólo he leído alguna paginita publicitaria suya. Por eso no sé si son buenos o malos. Tendré que buscar alguna para ver qué tal.

De todas maneras, gracias por la reseña de los personajes, así ya sé más o menos qué me puedo encontrar.

Chespiro dijo...

Quitando estas dos o tres primeras aventuras, tampoco te pierdes mucho, la verdad.

Mortadelón dijo...

Sin duda la mejor de todas las historietas de los personajes, con un Ibáñez muy inspirado y con tiempo... Como bien dices poco duraría la cosa.
Un saludo.

Bigotito dijo...

Muy interesante este comic ( me gustaria ver alguna vez un comic de estos 3 simpaticos personajes , pues no los he visto en ningun comic propio). Muy bueno lo de poner flash-back , esa tecnica me encanta, pues se descubren cosas personales de nuestros personajes favoritos. Saludos.( siento no haber comentado en la del docotr frankenstein de Rue de Percebe, pero no me gustaba mucho ese personaje).

kalitos dijo...

Lo que ocurre con las páginas 1,4,5 y 6 es que parecen entintadas por el propio Ibáñez cosa que no sucede con las demás y eso se nota, pero desde luego, el resto del álbum sí está, al menos, abocetado a lápiz por el maestro. (Pero entintado, a veces, con poca fortuna.)

Chespiro dijo...

Gracias a todos por comentar. Y cierto contradecir a Kalitos, pero creo que, en cuestión de dibujo, Ibáñez apenas tocó este álbum. Mi impresión es que la mano negra llegó más allá del mero entintado.

ElRinconDelTaradete dijo...

Pues yo creia que estas primeras aventuras eran todas de Ibañez. Ya que esta era la segunda de estos nuevos personajes en la nueva revista Guai, y no creo que tuviese demasiado trabajo por aquel entonces.Las ultimas de Tato,Chica y Clodoveo ya se notan claramente que no son de ibañez.Asi que no se... Yo esta la considero muy buena y me gusto mucho cuando la lei por capitulos en dicha revista.
De todas formas la triste noticia es que Robert Segura ha muerto recientemente. Ya casi que solo queda el maestro Ibañez de la lejana "escuela Bruguera".

Comiquero91 dijo...

Esta serie de Ibáñez, que reúne a sus mejores personajes, Mortadelo (Clodoveo) y Rompetechos (Tato), junto a una novedad, un personaje femenino protagonista, sin duda una serie con futuro en la época en la que nació y que hoy en día podría continuar, pero por desgracia acabada tan rápida y fortuitamente que apenas no dio tiempo a disfrutar, reedición ¡ya!

Chespiro dijo...

De todas formas, yo sigo pensando que esta serie ha sido revalorizada por los fans debido a que hoy en día no es demasiado fácil de encontrar.
Como veremos en próximos temas, su aportación no fue excesivamente grande, pues repite esquemas previos.

Anónimo dijo...

hombre,yo creo que estas primeras si son de ibañez,hay un abismo de estas a las siguientes apocrifas.Para mi esta es la mejor y sin duda tampoco eran para tanto, ya que seguian siendo los mismos gags de myf pero con otras caras.en definitiva un buen comic para su epoca pero que tampoco aportaba mucho al universo ibañez ,quizas solo el personaje de chicha ,aunque para mi estaba desaprovechado...
melodiapositiva.

Chespiro dijo...

Totalmente de acuerdo en lo de que Chicha está desaprovechada, siendo la mayor aportación a esta serie.

viagra online dijo...

Lo que siempre hago cuando leo esta historieta es imaginarme que yo soy el protagonista principal y trasladar los hechos a la vide real.
Esto es muy divertido todos everian de hacerlo se lo recomiendo.

xlpharmacy dijo...

esta es una de mis historietas favoritas, tambein me encanta ponerme a leer, vmuchas gracias por la info