Mostrando entradas con la etiqueta Entrevistas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Entrevistas. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de octubre de 2011

LAS EXPLICACIONES DE VICENTE: TEORÍA Y PRÁCTICA

"A veces un diálogo que yo lo comprimo y lo meto en una viñeta, pues esos diálogos a veces se subdividen en varias viñetas, con lo cual el personaje empieza a hablar, en la siguiente sigue hablando y está allí en la lejanía con una gaviota en primer término que queda la mar de bonito. En la tercera se ve debajo del mar que hay un besugo y la voz viene desde arriba que dice cosas muy bonitas. Y así todo igual y van ocupando cuadros y cuadros y llegas al final de la página y resulta que una sola conversación entre dos personajes te ocupa toda una página. Eso la gente no lo quiere. La gente quiere que vayan ocurriendo cosas. Yo he de comprimir al máximo, y comprimir al máximo no me permite eso, porque en cada viñeta los personajes tienen que estar haciendo algo distinto, que se tiene que ver. Se tiene que ver".

Francisco Ibáñez, U, el hijo de Urich, nº 8, 1998.

En el fragmento anterior encontramos unas declaraciones de Francisco Ibáñez en las que se ve su apuesta clara por el dinamismo y la variedad dentro de su historieta. Como ven, Ibáñez ironiza sobre los alardes de dibujo de otros autores, que gastan, para una simple conversación viñetas y viñetas buscando el ángulo, el escorzo, la perspectiva del personaje...para acabar ocupando una página entera en una sola conversación.



En los cómics de Ibáñez no ocurre esto. Al contrario, las acciones se suceden de forma atropellada y el ritmo siempre es acelerado, a causa del movimiento continuo de sus personajes, siempre envueltos en situaciones en las que el humor físico es el plato fuerte.

¿Qué hacer, entonces, cuando no hay más remedio que incluir una explicación? Es cierto que las historietas de Ibáñez no tienen un argumento muy complejo, pero hay momentos en los que, necesariamente, hay que exponer una serie de ideas básicas para el desarrollo de la trama.



Estos diálogos provienen en su mayor parte del Súper, por ser él quien expone las misiones a sus agentes. Aun así, hay que destacara la capacidad que tiene Ibáñez de condensar diálogos, de manera que en muchas ocasiones toda la misión queda explicada por parte del bueno de Vicente en cuatro o cinco bocadillos. Sin embargo, como dice Ibáñez, "la gente quiere que vayan ocurriendo cosas". ¿Cómo solventa Ibáñez esta falta de movimiento y de acción que parecen sugerir los diálogos y las explicaciones?






La solución práctica la tenemos en muchas de sus historietas. En ellas, durante las explicaciones del Súper, solemos ver cómo los personajes que escuchan están desarrollando acciones paralelas, que pueden o no tener que ver con lo que dice su superior. Así, podemos ver a Mortadelo y Filemón discutiendo entre ellos mientras su jefe habla, o bien directamente el Súper puede estar golpeándolos mientras expone el caso en cuestión. Será frecuente también que los personajes estén reponiéndose de algunas de las agresiones de las que han sido víctimas: poniéndose en remojo, secándose el sudor, metiendo las extremidades en agua, etc.


Como se puede comprobar, este es otro de los recursos que utiliza Ibáñez para que la lectura de los diálogos de texto más o menos extensos no se hagan pesados para el lector. De la mano de nuestro autor, podemos estar seguros de que hay detrás una acción paralela que, sin duda, nos va a hacer reír.

Y luego se preguntarán por qué es el autor de humor más vendido en España.

domingo, 18 de septiembre de 2011

ENTREVISTA A JULIA GALÁN

Hablar de Julia Galán es hablar de la historia de nuestra historieta. Primero en Editorial Bruguera, donde trabajó mano a mano con Rafael González, y después en Ediciones B, ha estado indisolublemente  vinculada a la vida de estas dos editoriales. En ellas, pudo coincidir con algunas de las figuras más importantes del tebeo patrio, convirtiéndose con el tiempo en la editora de algunas de las firmas más reputadas del panorama historietil español. A Julia le debemos, además, la conservación y localización del fondo editorial de Bruguera, que ella salvó de un embargo de imprevisibles consecuencias.

Años después, Julia ha accedido amablemente a responder algunas cuestiones relacionadas con Bruguera, Ediciones B, sus dibujantes en general y Francisco Ibáñez en particular.

Con todo lo que hemos dicho, no hace falta insistir en que su testimonio no tiene precio. Les invitamos, pues, a que disfruten y aprendan con sus declaraciones.

Para Corra, jefe, corra, entrevista a Julia Galán:

1.- Usted entró a trabajar en Bruguera en 1963, cuando la editorial ya estaba consolidada como la principal productora de historietas del país. ¿Leía usted antes de entrar allí historietas de la casa? De ser así, ¿cuáles eran sus personajes y autores preferidos?


Entré en la empresa cuando tenía 14 años como aprendiza, la economía de mi casa no permitía la adquisición de publicaciones de la época, pero por medio de una amiga de mi madre, a veces me llegaban los facsímiles de El Capitán Trueno.

2.- De las secciones de Administración y Correspondencia, pasó a trabajar mano a mano con Rafael González. Teniendo en cuenta su fama de duro, ¿qué la llevo a cambiar de puesto? Por otra parte, ¿fue merecida dicha fama?

Mi etapa en Administración y Correspondencia, se desarrolló en los locales ubicados en la barriada de Vallcarca, donde yo vivía, eso representaba que la empresa era una prolongación del barrio, con lo bueno y lo malo. Yo ya llevaba 10 años en la empresa y los departamentos de la C/. Camps y Fabrés eran de un atractivo superior para alguien inquieto.

Cuando me confirmaron la entrada en el departamento de redacción con el Jefe Sr. González, ya me advirtieron de su fama de ogro, pero yo quería conocer cosas nuevas y aquel departamento y toda la gente que lo componían representó un cambio en mi vida personal y laboral.

Del Sr. Rafael González destacaría su seriedad, también su exquisita educación, fue una de las personas más importantes en el desarrollo de Editorial Bruguera, en concreto con las publicaciones de revistas. Después de él no hubo ninguna continuidad, con sus luces y sus sombras, o sea su creatividad y su deber a la empresa o al Sr. Francisco Bruguera , del que era amigo personal, merece el más amplio reconocimiento.



3.- A partir de ese momento, usted pudo tener más contacto con los dibujantes. ¿Podría contarnos algo de algunos de los más conocidos? Por ejemplo, la figura de José Escobar se ha revitalizado últimamente, en especial por la obra El invierno del dibujante, de Paco Roca. ¿Qué nos puede contar del padre de Carpanta y Zipi y Zape?

En mi trato con los colaboradores que fue laboral y muy personal, me gustaría destacar con preferencia a: Ambrós, Víctor Mora , Conti, Escobar, Raf, Segura, Martz S. y Vázquez (un caso aparte). Para cada uno de ellos podría escribir varias páginas de vivencias satisfactorias, y de los que guardo muchos gratos momentos.

En una restructuración de los departamentos de la empresa llegué a tratar personalmente con todos los colaboradores que realizaban trabajos de creación, bien personalmente o bien por carta: guionistas, portadistas  (Estefanía, Corín Tellado, etc.).

Posteriormente, en mi etapa de organizar el archivo de E.B. , descubrí a otros que no fueron de mi época y quiero resaltar: Coll , Fuentesman y otros…

Con Escobar mantuve una relación hasta el final con él y con su familia, sobre todo en la etapa de Ediciones B, donde el contacto era más directo al ser yo la editora. Su producción fue inmensa, dejó toda su realización clasificada por épocas en tomos que fue confeccionando y que se encuentra en Granollers por donación de su familia.

Destacar que la represión que sufrió por parte del régimen le obstaculizó un desarrollo mucho más amplio, pero eso pasó con la mayoría de los colaboradores, ya que Bruguera, seguramente por obra del Sr. Francisco Bruguera, reunió a muchos de los represaliados de la época.



4.- Otra figura en auge en estos días es la de Manuel Vázquez, sobre el que tanto se ha dicho, escrito…incluso filmado. ¿Hay alguna anécdota menos conocida sobre él que pueda relatar a nuestros lectores?

Todo lo que de él se ha dicho es poco, fue y será” El Genio”, en cuanto a realización, valorado por todos, en especial por el Sr. González por su capacidad creativa. Lástima que su producción fuera tan escasa, ya que su intensa vida no le permitía dedicarse solo a dibujar. Se han contado todas las anécdotas que él se encargó de realizar para forjar su leyenda y seguir vivo. Yo destacaría en el trato directo la rapidez mental; era muy divertido, sagaz, y era un gran amoral en sus vivencias personales.



5.- ¿Qué nos puede contar de Ibáñez? ¿Cuál cree que fue el motivo para que, sobre todo a partir de los años setenta, se convirtiera en el favorito del público hasta nuestros días? ¿Qué piensa que aportó a los lectores para alcanzar tanto éxito?

Es el colaborador con el que más intensamente he trabajado, pero no guardo el recuerdo más afable. Laboralmente fue el más importante, lo era para la empresa y el trato fue muy especial.

De el motivo de su popularidad con el público, destacaría que dentro de la escuela y el estilo Bruguera que impuso el Sr. González, era el más joven, su capacidad de producción desde el principio fue desbordante con un sinfín de personajes, portadas , publicidad, etc. Consiguió imponerse por la cantidad de páginas llenas y chispeantes como marcaba el Sr. González.

Jordi Bayona, segundo del Sr. González y redactor y creador de las revistas Gran Pulgarcito y Mortadelo, te podrá ampliar más este fenómeno. Sé que hubo problemas cuando se estableció la línea de las publicaciones como las francesas de Pilote, por el exceso de ”inspiración” que Ibañez hacía sobre las mismas para sus historietas. Pero la realidad es que el público lo destacó de los demás dibujantes y él se convirtió en el más poderoso de los dibujantes actuales.

Destacaría en negativo la etapa en la que la Empresa decidió una máxima explotación de sus personajes en cientos de publicaciones por los equipos de realización de la empresa y que al autor no le importó la calidad.



6.- En lo referente a estos dos últimos autores, mucho se ha hablado también de la relación entre ambos. ¿Cómo fue, a su juicio, la relación entre Vázquez e Ibáñez?

En mi opinión personal, que no tiene por qué coincidir con lo que otros piensen, no existía relación entre Vázquez –Ibáñez por incompatibilidad de caracteres. Vázquez despreciaba el afán económico de Ibáñez , e Ibáñez no podía ignorar el atractivo personal que desarrollaba Vázquez y el reconocimiento de sus creaciones, con un poco de desprecio por su vida informal.



7. -¿Qué podría decirnos de algunas de las otras estrellas de la casa: Raf, Segura, Peñarroya, Jan…?

Todos los dibujantes transmiten a través de sus personajes una parte de su personalidad. Por ejemplo, Segura era su Rigoberto , hasta cuando explicaba anécdotas , imitaba una voz infantil y fue una de las personas más felices que he tratado.

Raf tenía el aire de gentleman de su Sir Tim’ Otheo . De carácter un tanto pesimista, no obtuvo el reconocimiento popular a su creación pulcra e impecable, sobre todo, igual que Segura, en las portadas a color.

A Peñarroya no lo conocí personalmente. Fue uno de los autores que pude valorar a través de sus originales en mi trabajo en el archivo.

Con Jan tuve, tengo, buena amistad. Persona reservada por su particularidad física, no conseguí llevarlo a ninguna de las exposiciones que le montaba la empresa. Gran persona, siempre ha tenido un gesto amable, gran ilustrador de color, realiza un trabajo muy personalizado.



8.- A principios de los ochenta se deja sentir el inicio del declive de la editorial Bruguera. ¿Cómo vivió usted esa época, hasta el cierre? Tal vez muchos de nuestros lectores no conozcan su decisiva intervención para evitar que incautaran los originales de los autores, ¿cómo fueron esos momentos?

Tres años antes de que Bruguera finalizara, hubo una suspensión de pagos. En esa época yo coordinaba la entrada del material y el pago de todos los colaboradores de la editorial. Había poco dinero para las colaboraciones nuevas, por eso en el departamento de revistas se empezaron a republicar páginas antiguas (el Sr. González ya no estaba en la redacción). Hice grandes amigos entre los colaboradores, a los que les daba más explicaciones que dinero; los últimos años fueron muy difíciles para todos.

En el último año, debido a que había habido muchas bajas de empleados y por mi relación con los colaboradores, ocupé el puesto de secretaria de dirección, por eso estaba en la comisión de cierre de la empresa. El hecho a que te refieres sobre el embargo, fue como tantos otros por la circunstancia excepcional del momento. Yo me quedé sola en el departamento de dirección y en todo el edifico de Camps y Fabrés, con una ayudanta y los guardias de seguridad. A todo el mundo se la debía dinero: proveedores, colaboradores y empleados. Un grupo de jefes hicieron una denuncia de embargo y uno de ellos se presentó en el edificio con una orden y un empleado del juzgado para proceder. En la segunda planta estaba la redacción y el estudio de realización de revistas, así como el archivo de fotolitos y originales yo disponía de las llaves de todas las plantas, esos días ya sin trabajadores. El referido jefe, con el funcionario, me amenazó para entrar en la planta y proceder al embargo. Yo le dije que no iba a pasar si no era por encima de mi cadáver. El joven guardia de seguridad que había subido con ellos dijo “yo estoy con ella”, mientras ponía la mano en la pistola, Y así se evitó el embargo.

Tengo que reconocer que, como en otros de los momentos que viví en aquellos meses, no fui del todo consciente, de lo que cada día pasaba, defendía la empresa en la que llevaba 24 años trabajando sin pensar a quién beneficiaba.



9.- Ya en Ediciones B, y antes de llegar al acuerdo con Ibáñez, Miguel Pellicer encargó nuevas historietas de Mortadelo y Filemón a otros dibujantes, desoyendo su consejo de republicar material de Ibáñez. ¿Qué resultado artístico y comercial dio aquella opción?

En los inicios de Ediciones B, sin Ibáñez ni Escobar, ni Raf, ni Segura, los cuales Ana Mª Palé había fichado para la editorial Grijalbo, se empezaron a preparar las revista de Mortadelo, Zipi Zape etc. Mi opinión personal y la de la editora, que también venía de Bruguera, es que Miguel Pellicer venía del departamento de Ediciones Infantiles, no conocía a fondo el formato de la realización de revistas ( tengo que aclarar que en esos primeros momentos todos funcionábamos con un tanto de improvisación). En mi caso, el hecho de que anteriormente en Bruguera no hubiera hecho de editora, hacía que mi autonomía fuera nula por la dependencia de Miguel Pellicer, a pesar de que conocía todo el material de la empresa. En esa primera etapa me encargaba de la reimpresión de Trueno Color , Oles y Bolsilibros del oeste. Pero él era el Jefe y lo que hizo para las primeras publicaciones fue encargar el material de los personajes básicos, al equipo de Toni Balcells, de una calidad muy baja, la mayoría no se llegaron a publicar, están en el archivo. Ibañez y los demás colaboradores firmaron el acuerdo con Ediciones B, ya que no hubieran podido subsistir sin el fondo de sus personajes de Editorial Bruguera.



10.- A partir de 1988, Ibáñez llega a un acuerdo con Ediciones B, reanudando la serie de Mortadelo y Filemón. No obstante, las nuevas historietas con la firma del autor resultan anómalas, estando muchas de ellas dibujadas por Juan Manuel Muñoz y otras personas. ¿Cómo reaccionó como editora ante este material firmado por Ibáñez pero no realizado por él?

Cuando Ibáñez reanudó el acuerdo con Ediciones B, el material nuevo que nos hacía llegar mediante su representante Anna Mª Palé, estaba realizado por un equipo que llevaba Montserrat Vives. Era nefasto pero destacaba la firma autentica de F.IBAÑEZ. Se lo comenté a M. Pellicer para hablarlo con Ibáñez. Me dijo que si Ibáñez se enfadaba me despediría. Ibáñez no se enfadó y empezó a realizar aventuras nuevas con temas de actualidad como “El atasco de Influencias “en una nueva etapa sin intermediarios con la editorial.

11.- Según comenta Miguel Fernández Soto en El mundo de Mortadelo y Filemón, algunas temáticas de los álbumes de Mortadelo en esta nueva etapa vinieron sugeridas por miembros de la editorial…Así, El jurado popular fue una referencia a una vivencia real de Gemma Britián (q.e.p.d), Pesadillaaa… fue sugerido por usted misma… ¿Hay algún caso más de temática que fuera propuesta por usted u otros miembros de Ediciones B?

Después del éxito de El atasco de influencias, Ibáñez aceptaba sugerencias para sus temas. Como caso especial, comentaría que teniendo que cumplir con las entregas de los álbumes nuevos para Alemania, le sugerí que enviara el material de La historia del dinero, que había publicado E. Bruguera para LA CAIXA, realizada por el equipo Bruguera y guion de Jesús de Cos. Él hizo unos pequeños arreglos y el resultado fue la felicitación por parte del editor alemán.



12.- A la hora de plantear cada nuevo álbum, ¿tenía Ibáñez que presentar una sinopsis, guion o resumen para su aprobación por parte de Ediciones B o tenía total libertad para elegir los argumentos?

En Ediciones B Ibáñez no tenía que presentar proyectos o bocetos de portadas como en Bruguera, los cuales debía aprobar el Sr. González. Disponía de total libertad, se le hacían sugerencias y se programaban los mundiales de fútbol o las olimpiadas.


13.- Precisamente de esta época, mediados de los 90, es el álbum El pinchazo telefónico, en el que aparece caricaturizada usted junto a Mortadelo. ¿Qué opinión le mereció en su momento aparecer en una historieta de los agentes de la TIA?

Ibáñez tenía por costumbre caracterizar a compañeros y jefes de la empresa, no estoy segura que siempre lo hiciera por halagar.

14.- Haciendo balance de la carrera de Francisco Ibáñez, ¿cuáles son sus historietas largas favoritas, de las elaboradas durante estos 50 años? ¿Recuerda algunas que tuvieran un especial tirón comercial?

Indiscutiblemente las primeras historias de 44 páginas o material de otros personajes. La Rue del Percebre , que él realizada a lápiz y tinta, son excelentes. Después supo remontar comercialmente en su segunda etapa con los temas de actualidad. Mi opinión, la cual le expuse muchas veces, era que prefería menos material y más cuidado, ya que siempre no reunía la calidad que se requería pero “la pela es la pela”. Hubo una aventura de un mundial de fútbol, que me negué a pasarlo a la colección de Magos del Humor, por su baja calidad.



15.- ¿Cómo fue el trato personal con Francisco Ibáñez durante todos estos años de trabajo conjunto? ¿Qué facetas suyas nos podría comentar que no conozca el gran público?

Mi trato con el autor más popular, tanto en E. Bruguera como en Ediciones B, por mi parte fue de profesional y de amistad, pero en mi última etapa en Ediciones B, como siempre en Ibáñez, privó la parte económica a la personal.


16.- Por último, querríamos conocer por qué concluyó su trabajo en Ediciones B y a qué se dedicó usted posteriormente, hasta la actualidad, así como saber si tiene nuevos proyectos laborales relacionados con el mundo de la historieta.

Antes de mi salida de Ediciones B la dirección de la empresa era muy complicada, de la mano de una sobrina del Sr. Asensio. Tenía unos intereses en los que no entraban las ediciones ni los empleados de Bruguera, a los que fue eliminando en su totalidad. Yo fui la primera, no quería ni oír hablar de tebeos ni ediciones que a su entender no daban prestigio. Posteriormente, la familia del Sr. Asensio la despidió por asuntos turbios

Actualmente y desde hace bastante tiempo estoy jubilada, ejerzo de abuela de mis dos nietos. De vez en tanto me piden una charla o entrevista sobre la época de Editorial Bruguera, por ejemplo en los Salones de cómic de Vitoria, Almería o Valladolid, con el gran dibujante Jesús Redondo, donde creo que me expreso mejor que por escrito.

De todos estos recuerdos hay algunos que aún me duelen, juntamente con los compañeros que los compartí, muchos de los cuales ya no están, pero mantengo vivo su recuerdo por que forman parte de mi vida personal atada a la laboral.

Con estas palabras concluye Julia Galán, a quien queremos agradecer de nuevo su paciencia y cordialidad.
Esperamos que sus respuestas les hayan resultado tan interesantes como a nosotros.

domingo, 3 de abril de 2011

PERIPLO BRUGUERIANO POR BARCELONA II. ENTREVISTA A MACABICH

La persona que entraba en ese momento en el Bar Serra no era otra que Jordi Macabich, el dibujante cuyas caricaturas adornan el mítico establecimiento. Para los más despistados, recordaremos que este autor se encargó, entre otros dibujantes, de realizar historietas de El inspector Dan, a principios de los 50. Además de dibujante e ilustrador, fue fundador de la agencia Brandon Art, gracias a la cual muchos autores autóctonos pudieron abrir sus puertas al mercado extranjero, allí donde Macabich llevaba años poniendo sus miras.



Al verlo entrar, me presenté como un aficionado y estudioso de Bruguera y debo decir que el señor se deshizo en amabilidad. Le pregunté, obviamente, por los cuadros que pueblan las paredes del Serra, cuándo los hizo, por qué... La respuesta rompe con todo misticismo. Su amistad con el dueño del local lo llevó a hacerle el favor de "rellenar espejos". Sí, sí, esas obras de arte son consideradas por su autor como un mero "relleno de espejos". Y es que Macabich, como todos los de su generación, no se considera un artista. "No, no"- me decía.- "Esto son monigotes".




Dado el lugar donde nos hallábamos, era inevitable preguntar por los grandes dibujantes que por allí pasaron en las clásicas comidas de los viernes. Salieron a relucir algunos nombres. Recordó a José Escobar, a quien veía apenas una vez por semana y rememoró el último adiós que le dio en su entierro. A Jan, sin embargo, no lo conoció.




Manifestó con emotividad su admiración por Gin, de quien destacó su labor en la fundación de El Jueves. De Manuel Vázquez comentó que iba poco por el bar, que normalmente no se le encontraba en estas reuniones. Por supuesto, me corroboró que los sablazos que se le atribuyen eran ciertos...y hasta se quedaban cortos en ocasiones.


Desconcertantes fueron sus declaraciones acerca de Raf, a quien le unía una gran amistad: "Se autodesperdició", afirma Macabich. Destacó la habilidad de este dibujante, que podía hacer una página escasos minutos antes de empezar la partidita de lo que se terciase. Su rapidez solo era comparable, asegura, con su retentiva. Por lo visto, no era raro que Raf dijera algo del tipo: "¿Visteis anoche a tal o cual en televisión?"... Y con pocos trazos hiciera una caricatura idéntica del individuo en cuestión.




Evidentemente, un lugar muy especial en nuestra conversación lo tuvo Francisco Ibáñez, autor central de este blog. Le pregunté acerca de la presencia del padre de Mortadelo en el bar y me aseguró que Ibáñez dejó de ir a las reuniones hacía ya unos años porque tenía que producir y debía dedicarle más tiempo al trabajo. Destacó los contratos leoninos a los que se ha visto (y se ve) todavía sometido Ibáñez.


Para nuestro dibujante, opina Macabich, las vacaciones han consistido siempre en irse a su torre y seguir dibujando allí. Desde hace muchos años, Ibáñez comentaba en estas reuniones que pronto iba a dejar de dibujar a sus personajes, pero nuestro entrevistado afirma que llegó un momento en el que, por razones obvias, nadie se tomaba ya en serio esas palabras. Destacó también la calidad de Ibáñez como guionista y apreció su labor a la hora de cambiar el "chiste hinchado" de la Escuela Bruguera por la sucesión de gags que hoy bien conocemos.


Cuando le pregunté acerca de la inquina que la crítica oficial muestra hacia algunos aspectos de la obra de Ibáñez, Macabich cuestionó el trabajo de los críticos: "Cada dibujante es un mundo". En cuanto a la presencia de ayudantes, afirma que los han tenido "todos los que han dibujado mucho". Le apunté que uno de los "defectos" que la crítica achaca a la obra de Ibáñez es que el dibujante hubiera sacrificado la calidad a favor de la cantidad. La respuesta de Macabich me asombró, viniendo de un artista de su talla:


"La calidad no hace tanto al dibujante como la cantidad".


Le pedí que me explicara lo que acababa de decir y me respondió que, a fuerza de hacer páginas, el dibujante se va soltando en aspectos como la composición, los planos, el enfoque, el dominio del espacio...Una singular teoría que haría a los críticos tirarse del pelo.


Adjuntamos para completar esta crónica la caricatura que Macabich realizó al " Buen amigo Paco Ibáñez", y que pueden ver en las paredes del Bar Serra.



No queremos despedirnos sin destacar la actividad de un artista (aunque él diga que no) , que a sus más de 85 años, sigue trabajando, simplemente, porque ama su profesión. Les dejamos con esta frase de Macabich que, sin duda, les hará pensar:


"Si todo el mundo trabajara en lo que le gusta, el mundo sería la hostia".


Grande, Maestro.

domingo, 6 de febrero de 2011

ENTREVISTA A FRANCISCO IBÁÑEZ


Estimados lectores, hoy, después de más de tres años de vida, el blog Corra, jefe, corra, se enorgullece de presentar una entrevista a la persona que ha sido su leitmotiv a lo largo de todo este tiempo: Francisco Ibáñez.


En efecto, el popular dibujante ha tenido la amabilidad de dedicar unas palabras a todos los fans que, a través de este blog, han seguido, estudiado, difundido y amado su obra. No obstante, para los más acérrimos prosélitos de Ibáñez, les anticiparé que no van a encontrar en esta entrevista demasiados datos que el maestro no haya repetido una y otra vez en sus anteriores declaraciones a los medios. Por otra parte, les decepcionará si van buscando preguntas incómodas que hurguen en los aspectos menos agradables de la trayectoria profesional de Ibáñez. El motivo de esto es doble:



-) En primer lugar, porque nunca ha sido política de este blog incomodar a las personas que tienen la gentileza de dedicarnos su tiempo. Mucho menos a alguien tan entrañable y querido como es Francisco Ibáñez.



-) En segundo lugar porque, como habrán podido comprobar, nuestro mediático dibujante tiene una notable experiencia en el arte de hablar a la prensa, por lo que siempre evita, elude, cualquier tipo de pregunta comprometedora, camuflando la respuesta detrás de una broma.



No esperen, por tanto, encontrar, ni mucho menos, la entrevista definitiva al maestro. Se trata solamente de unas pocas preguntas que constituían, lo confieso, parte del acervo de dudas personales en cuanto a su trayectoria.



Le envié las cuestiones a través de Juan Manuel Muñoz, quien fue tan gentil de pasarlas a Ibáñez. Unos meses después, recibí como respuesta un escaneo de una hoja escrita a máquina (¿recuerdan las numerosas declaraciones de Ibáñez acerca de que todavía sigue escribiendo sus guiones a máquina? Aquí tenemos la prueba) firmada por nuestro querido autor.



Espero que nuestros lectores sepan valorar el hecho, casi simbólico, de que el dibujante más conocido de nuestro país y uno de los más grandes a nivel mundial haya accedido, huyendo de cualquier tipo de “estrellismo” , a emplear parte de su escaso tiempo en contestar a las preguntas de un humilde aficionado. La sencillez mostrada una y otra vez por nuestro invitado lo hace, si cabe, aún más grande.



Aquí les presento la entrevista, que espero que valoren y disfruten. Adjunto también el escaneo del folio original de Ibáñez:


1.- En 1957, algunos dibujantes como usted, Raf, Segura, Gin…acuden a Editorial Bruguera aprovechando la coyuntura de que “los cinco grandes” (Escobar, Peñarroya, Cifré, Conti y Giner) habían partido para fundar su propio semanario. ¿Fue una mera casualidad o estaban ustedes previamente enterados de la partida de estos autores de la casa?



¡Hombre, como rayos nos dejamos caer en la editorial de marras. Y como rayos fuimos admitidos ipso-facto e iniciamos la colaboración!



2.- Los años sesenta fueron para usted extraordinariamente prolífico en cuanto a creación de personajes, pero durante la década posterior tuvo que ir dejándolos uno a uno para centrarse en Mortadelo y Filemón. ¿Qué series de aquella época hubiera deseado seguir haciendo?



¡Seguí, seguí! Mi personaje más querido, el hijo de mis entretelas, Rompetechos, es el único que seguí y he podido continuar desarrollándolo en las páginas de “Top Cómic Mortadelo” durante bastantes números. Desgraciadamente, se ha vuelto a interrumpir. Quizás más adelante, cuando cumpla 104 añitos…





3.- En 1969, surgen las primeras aventuras de 44 hojas, de un formato mucho más europeo. ¿Barajó en algún momento la posibilidad de desarrollarlas con algún personaje nuevo o desde el principio supo que las protagonizarían Mortadelo y Filemón, recién convertidos en agentes de la TIA?



4.- Usted comentó en cierta ocasión que Valor…¡y al toro se hizo pensando en otro mercado, el extranjero, porque la relación con la editorial pasaba por un momento difícil. ¿Qué ocurrió para que decidiera pensar en abandonar Bruguera?




[Ibáñez responde a ambas preguntas a la vez] (Sí, porque ambas cuestiones van unidas, más o menos). Líos con la dichosa editorial, peleas, dentelladas, juicios, planes de colaboración en cualquier otro rincón…Lo siento, no quiero ni recordarlo. Toda aquella situación todavía me produce arcadas.¡Bejjjj!





5.- Con la llegada de los álbumes, el éxito de Mortadelo y Filemón se disparó aún más, alcanzando cotas insospechadas y no igualadas por ningún dibujante en este país. Tanto éxito, ¿le acarreó alguna que otra envidia o resentimiento (léanse, los críticos)?



¡Ni idea! Nunca me han preocupado en absoluto los críticos. Para mí no hay más crítico que el público lector y éste siempre me ha respondido de maravilla. ¡Gracias, titis!





6.- ¿En qué momento es consciente de que su obra se convirtió en un auténtico fenómeno sociológico? ¿Cuál cree que es la clave para que las antiguas historietas, que no tocan temas de actualidad como las últimas, se sigan reeditando y vendiendo tanto en nuestros días?




¿La clave? ¡Pues que las hago yo, claro! Pitorreo aparte, creo que la clave es la cantidad de gags, gags y más gags que yo incluyo por centímetro cuadrado. Por cada euro que desembolsa el lector, se encuentra con una cantidad de gags, sketchs,( ¡Jo, qué palabreja más difícil!), situaciones cómicas o como lo quieras llamar, que déjelo usted ir.





7.- Por las aventuras de Mortadelo y Filemón, han pasado villanos míticos: Chapeau “el Esmirriau”, Magín “el Mago”, Billy “el Horrendo”, El bacilón, El señor Todoquisque, El tirano… ¿Tiene algún favorito entre ellos, alguno que le hiciera una gracia especial?



Todos serán malos, pero todos amigos… “El Tirano” tuvo un verdadero tirón entre el público, pero vamos, todos se han vendido como rosquillas. ¡A todos los adoro!





8.- Al abandonar Bruguera, usted tuvo un papel decisivo en la revista Guai!, para Grijalbo. ¿Se dedicó solamente a dibujar o también intervino en los contenidos de la revista, fichaje de dibujantes, nombre, logotipo, etc.?




Pues sí; algo en los fichajes, contenidos…¡El nombre, totalmente parido por el nene, “G.U.A.I.!”, letra por letra! Fue una gran revista, o un gran tebeo, o como lo quieras llamar, pero ya se había iniciado la debacle del género.





9.- Ya en Ediciones B, encontramos una serie de álbumes que tocan temas de actualidad. En ellos, salen muchos políticos de todos los partidos pasándolas canutas, pero en los últimos años se aprecia una especial chanza con Aznar. ¿Es una pequeña venganza porque fue el único que no le contestó al enviarle el ejemplar dedicado de Barcelona 92?



¡Noooo! Todos reciben; derecha, izquierda, centro, norte, sur…no se trata de tal o cual, no son Fulanito o Susanito, no, son EL PERSONAJE DE ACTUALIDAD, o sea, el que ayuda a vender…¡que todo hay que decirlo, caray! Yo, de vengativo, más bien cero.





10.- De entre todos los dibujantes, se dice que usted tuvo una amistad más estrecha con Raf, ¿qué recuerda de él? ¿Cómo fue que entintó este dibujante su historieta de Mortadelo Las embajadas chifladas?



¡Pinzamiento cervical como mordisco de centollo! Me tuvo la mano agarrotada cual garfio oxidado durante algún tiempo, y Raf me echó una mano. Gran tipo Raf, y uno de los mejorcitos dibujantes que he tenido la dicha de conocer y al que he admirado y admiraré “pa los restos”.






11.- Con respecto al álbum 100 años de cómic, usted comenta que en principio la idea era usar otros personajes, pero que tuvo que recurrir “a los del año de la nana” por sugerencia de la editorial. ¿Recuerda qué otros personajes iba a incluir al principio? ¿Alguna vez le ha vetado alguna editorial algún tema para sus historias, ya en democracia?




Ni idea; no recuerdo ese comentario…Quizá algo mal interpretado…Si dije algo así estaría en la quinta galaxia…No recuerdo que me haya vetado ninguna editorial, ni ahora ni antes…¡Para vetar ya estaba la jodida oficina de censura esa, nunca la editorial!





12.- En los últimos años se aprecia una cierta continuidad en sus historias: la pensión de los agentes es siempre la misma, hay personajes que se repiten en varias historietas: la portera de la pensión, Antofagasto Panocho, el Kamikaze Regúlez, el fiscal Escorbútez Carcamal… ¿A qué se debe esta continuidad, que apenas aparecía en sus anteriores álbumes? ¿Volveremos a ver a la Irma o al agente Bestiájez?




Es para dar una cierta dosis de verosimilitud a los guiones. Nadie sabía exactamente dónde vivían los personajes, ni cuál era su situación, ni si estaban casados ¡quizás el uno con el otro! ¡Nooo; je je! Creo que este punto ya quedó más o menos resuelto en el álbum “Su vida privada”, magnífico álbum de venta en todos los kioscos y librerías al irrisorio precio de bla, bla, bla…¡Qué comiquero queda esto del bla, bla!





13.- Haciendo balance de su carrera, ¿se siente especialmente orgulloso de algo? ¿Cuál cree que ha sido su mayor aportación a la historieta?



Simple y únicamente hacer pasar un buen rato al lector, hacerle reír un poco, aunque sólo sea de ombligo para dentro… ¡Que ya es mucho, no creas!





14.- Por último, ¿qué le diría a los lectores que durante tanto tiempo hemos seguido su trayectoria?



¡Hombre, que sigan! ¡Que todos hemos de vivir, caray! Finiquitado el primer cincuentenario estoy metido de cabeza en el segundo y cuando llegue el tercero, pues ya veremos. El público dirá. Y mientras tanto, un abrazo así de gordo a todos y otro para ti de parte de MF. No, no, Manuel Fraga no, me refiero a Mortadelo y Filemón. Hasta siempre!



Estas han sido, amigos, las palabras que Ibáñez ha dedicado a los lectores de Corra, jefe, corra. Esperamos que las hayan disfrutado y nos despedimos, de momento, no sin antes agradecer a Francisco Ibáñez su tiempo y paciencia.



Igualmente, agradecemos a Juan Manuel Muñoz por su intercesión, sin la cual no hubiera sido posible esta entrevista.





¡Un abrazo a ambos de parte de todos sus fans!




domingo, 16 de enero de 2011

ENTREVISTA A LURDES MARTÍN GIMENO


Hasta hace unos meses, no sabíamos nada de ella, pero desde hace poco tiempo, Lurdes Martín Gimeno se ha convertido en un nombre clave para todos los aficionados a Mortadelo y Filemón y otros personajes de Ibáñez. Empezó siendo contratada por Ramón María Casanyes y terminó realizando historietas bajo la supervisión y el consentimiento de Ibáñez. Sacarino, Chicha, Tato y Clodoveo, 7, Rebolling Street... son algunas de las series que han pasado por sus manos.
Hoy, veinte años después de todo aquello, Lurdes ha accedido a conceder una entrevista a Corra, jefe, corra.


Sus palabras nos ayudarán a conocer algo más acerca de la producción de los personajes de Ibáñez en los confusos ochenta, además de servir de reconocimiento a tantos autores anónimos que ahora empiezan a salir a la luz.


Disfruten.



1.- Antes de dedicarse profesionalmente a ello, ¿era aficionada a los tebeos? De ser así, ¿quiénes eran sus personajes y autores favoritos?


Era una lectora de tebeos insaciable.Me los tenía que esconder debajo del colchón, mi padre decía que eran antiestudios. A mí me gustaban todos los personajes, pero las revistas para chicas eran mis preferidas: Lily, Esther y otras más antiguas que también leía: Claro de luna, Azucena...




2.- ¿En qué año, aproximadamente, empezó a trabajar con Ramón María Casanyes? ¿Por qué se decidió a contestar al anuncio que éste puso en el periódico solicitando dibujantes?


En el 77-78, por ahí. Yo tenía casi 20 años. Yo no decidí contestar. Mi padre me llevó con su taxi y estuvo esperando hasta que acabé la prueba. Él me convenció de que podía hacerlo, yo no estaba tan segura. Además a él no le gustaban los cómics...



3.- ¿Cómo recuerda el ambiente de trabajo en casa de Casanyes? ¿Quiénes más componían el equipo en aquellos tiempos?



Yo no tenía el sentido del humor muy al día, no entendía los chistes a la primera. Era muy infantil y a Casanyes eso le ponía bastante de los nervios. Pero eso fueros dos días, enseguida hicimos migas él y yo. Hace tiempo que no le veo , pero lo considero más que un amigo.
En aquella época, estábamos otra chica, Isabel y un chico, más mayor que nosotras, no recuerdo su nombre, porque duró bien poco.

Yo con Casanyes me sentía como en mi casa.



4.- Según este autor, en cierta ocasión, consiguieron “colar” una historieta corta “firmada” en la que los personajes recorrían varias calles que hacían alusión a su nombre y dos apellidos (“Lurdes Martín Gimeno”). Los fans hemos intentado encontrarla sin éxito, ¿Recuerda el título de dicha historieta corta?



No, no recuerdo el título, pero sí lo de mi nombre y los apellidos. Lo siento.




5.- Con el paso del tiempo, mientras que a otros dibujantes como Juan Manuel Muñoz se les especializó en historietas de Mortadelo, usted realizó algunas aventuras largas de Sacarino. ¿A qué obedeció este “reparto” de los personajes? ¿Qué recuerdos guarda de algunas de estas espléndidas aventuras del botones, como El escarabajo de oro o En el País del Petrodólar?


Dibujé Sacarino con Casanyes alguna vez. Pero, por ejemplo "Sacarino y el escarabajo de oro", y esto es cierto del todo, es guion y dibujo míos.Totalmente. Además, lo dibujé para Alemania. Contratada por una persona que lo hizo sin permiso de Ibañéz. Podría haber ido a la cárcel si el autor me hubíera puesto una querella. Pero Ibáñez me conocía y me creyó a mí. Por cierto, la revendí a Bruguera. En aquellos años, el autor no trabajaba para la editorial.



6.- Llegó un momento en que, de trabajar para la editorial, empezó a trabajar directamente para Ibáñez, completando su dibujo a lápiz. ¿Cómo fue que el dibujante entró en contacto con usted para ello, a mediados-finales de los 80?



Esta vez, sí que fui yo la que llamó a Ibáñez y le pedí trabajo directamente. Él me había dado su número, pero lo que menos se imaginaba es que yo le fuera a llamar.Enseguida quedamos y me enseñó a dibujar sus nuevos personajes. Chicha, Tato y Clodoveo. Me encantaron. Pero eso fue en el 86. Y también dibujé un montón de Rebollings.




7.- Esta segunda mitad de los ochenta resulta una época confusa para los aficionados a Mortadelo, pues gran parte del trabajo se hizo en equipo. Es la época de El estropicio meteorológico, Terroristas, Los superpoderes, La Gomeztroika… ¿Recuerda en qué aventuras de este periodo participó usted y en qué consistía exactamente su trabajo? Si no se trata de estas,¿ en qué álbumes supervisados por Ibáñez colaboró?


Yo sólo colaboré con Ibáñez en los personajes que he mencionado.




8.- ¿Qué tal fue Ibáñez como jefe durante aquel periodo? ¿Recuerda alguna anécdota simpática en relación a su colaboración con él?


Ibañéz siempre me trató muy bien . Antes, le conocí cuando las protestas en editorial Bruguera, él también venía a las manifestaciones. Allí conocí a casi todos los buenísimos dibujantes de la época. Hacían el vermut en un bar al lado de Bruguera y yo con ellos.Ibañéz me llamaba "Mortadela", para mí un honor.





9.- ¿Por qué finalizó su trabajo con las series de Ibáñez? ¿No siente la necesidad de que su trabajo, tan difundido en distintos países y a lo largo de tanto tiempo, sea reconocido?



Dejé de trabajar para él dos meses antes de casarme.No nos peleamos, supongo que yo quería dibujar otras cosas. Dibujos para chicas, y al final lo conseguí.Por cierto me hizo un gran regalo en métalico. Aún sigue cayéndome bien.He dibujado muchos personajes después de los del "genio", pero hasta que no menciono a Mortadelo y Filemón, no me hacen ni caso. Además, tengo que demostrarlo dibujándolos o no me creen. Ya hace más de 20 años que no los dibujo y siguo teniéndoles por la mano, vaya que no he olvidado nada de lo que aprendí en la escuela Ibáñez- Casanyes.Tengo mi propio estilo, pero la gracia, la velocidad en los gags, el movimiento lo aprendí de ellos.




10.- Por último, ¿a qué se dedica actualmente? ¿Tiene algún proyecto relacionado con el mundo del dibujo?


Lo último que dibujé fueron unos libritos de tapa dura para niños, para Susaeta ( Madrid), pero de eso hace mucho tiempo. He pedido trabajo en muchas partes, pero no me lo han dado. Ahora me aburro como una ostra.Espero que cambien los aires.




Eso esperamos también nosotros, pues a lo largo de estos años, Lurdes Martín Gimeno ha demostrado su talento realizando con eficiencia todos los trabajos que se le han encomendado.


Aprovechamos esta entrevista para hacer un modesto reconocimiento de su labor y le agradecemos el tiempo que nos ha dedicado.

domingo, 12 de diciembre de 2010

ENTREVISTA A MANUEL SOLO

Manuel Solo es actor. Además, es Licenciado en Ciencias de la Educación, compositor, músico, cantante, director de doblaje... Pero hoy está con nosotros en calidad de actor. En teatro, ha interpretado textos variados, desde Lorca hasta Shakespeare. Sin embargo, serán la televisión y el cine los que lo conviertieran en un rostro conocido para muchos. En la pequeña pantalla, lo hemos visto en series como Compañeros, Cuéntame, El comisario o Hermanos y detectives. En el cine destacan obras como El laberitno del Fauno o Celda 211. Uno de sus últimos trabajos, unánimemente aplaudido por crítica y público ha sido una inspirada interpretación de Francisco Ibáñez, el eje de nuestro blog, en la película El gran Vázquez, de Óscar Aibar.



Amablemente, Manuel Solo accedió a ser entrevistado por Corra, jefe, corra, para contarnos cómo afrontó el reto de interpretar a un mito de la historieta como es Ibáñez. Desde aquí le agradecemos su amabilidad y esperamos que disfruten con su testimonio.







1-) ¿Cómo le ofrecieron el papel de Ibáñez para la película El gran Vázquez? ¿Se presento a un casting o lo llamaron expresamente?




Óscar Aibar -el director- había visto un premontaje de "El Cónsul de Sodoma" y creo que Sigfrid Monleón -director de esta última- le había hablado bien de mí. Además, creo que a Oscar le pareció que yo tenía "un aire" a Ibáñez.



2-) ¿Era seguidor de Francisco Ibáñez y su obra antes de encarnarlo? De ser así, ¿cuál de sus personajes le gustaba más?



Sobre todo de pequeño era un fan absoluto, de Bruguera en general -leía el Pulgarcito, el DDT, el Ding Dong y los álbumes de Magos de humor…- pero Mortadelo y Filemón estaban entre mis favoritísimos. 13 Rue del Percebe, también.



3-) La crítica y el público ha destacado especialmente su interpretación en esta película. Efectivamente, los gestos, la forma de hablar, son muy exactos. ¿Cómo se documentó para interpretarlo?




¿Eso dice la crítica y el público? ¡Qué bien! La verdad es que me daba cierto miedo a priori, un personaje tan mítico… (sobre todo en su faceta como creador de personajes míticos). Era un personaje pequeño -por peso en la historia y numero de escenas- pero de mucha responsabilidad. Me empapé todas las grabaciones de entrevistas suyas en tv que pude. No me obsesioné con calcar su gestualidad o su forma de hablar por completo, pero sí me fijé en unos cuantos detalles y los trabajé para "hacerlos míos", para poder incorporarlos a una actuación "natural" sin que quedaran impostados o farsescos.



4-) ¿Pudo hablar expresamente con Ibáñez antes de encarnarlo? De ser así, ¿cómo fue el encuentro? ¿Le dio algún consejo?




Ya me hubiera gustado, pero no pudo ser. Algún día, espero conocerlo.



5-) ¿En qué se parece y se diferencia el personaje interpretado por usted del Ibáñez real? ¿Hubo que hacer “retoques” para adecuarlo a la historia?




No entiendo bien su pregunta. No sé cómo es Ibáñez en la vida real, cotidiana, me refiero. Sonará a perogrullada pero se diferencian en eso, en que uno es una ficción y el otro es real.



6-) Para la crítica de cómics, Manuel Vázquez es el mayor genio de la historieta cómica de nuestro país, mientras que Ibáñez, según algunos, ha sido un destajero que no tiene mayor mérito que el de ser comercial. ¿Qué opina usted al respecto?




Estoy al tanto de ese debate, pero no me inclino hacia ningún bando en esta polémica. No puedo ser objetivo, si serlo significa menospreciar a Ibáñez por su "comercializad". Sus personajes me han acompañado, divertido y formado en mi infancia y los de Vázquez, también. Creo que son -aunque Vázquez ya no esté- dos mitos del cómic español.



7.-) En la película, Ibáñez aparece como la contraparte de Vázquez. Sin embargo, el director no cae en la tentación de hacerle aparecer como “el malo de la película”, el aliado con el poder, el sumiso… Antes bien, Ibáñez aparece sumamente bien tratado ¿Qué le parece esta visión de Aibar sobre el personaje?




Como bien dices, el personaje de Ibáñez en la peli es un contrapunto, un complemento, un "servidor de escena" para el de Vázquez. Su aportación es tan pequeña que creo - y supongo que Oscar también- que no tenía mucho sentido sobrecargar de matices la relación entre los dos artistas. Para lo que servía principalmente Ibáñez en la película -abrir y cerrar la misma con dos situaciones en las que se vieran en situaciones opuestas - merecía más la pena centrarse en algo concreto, en este caso en la admiración que Ibáñez sentía por Vázquez. Ya me hubiera gustado dar más matices al personaje, no por hacerlo más "bueno" o más "malo" sino por dotarlo de más complejidad "humana"…pero esta no era la película para ello.

8.-) ¿Nos podría contar alguna anécdota simpática sobre el rodaje de la película? ¿Con cuál de sus compañeros ha tenido mejor relación?



Bueno, la "calota" (calva artificial) que yo llevaba parecía tener vida propia, cada día estaba distinta. La llevaba muchas horas al día y por imperativo del maquillador yo no podía acostarme-ni recostarme lo más mínimo- en los momentos de pausa. Recuerdo q tras una comida me quedé dormido en un sillón -completamente erguido- y al despertar me miré en el espejo, aún adormilado- y no me reconocí. Me llevé un buen susto.
Me encantó volver a trabajar con Alex Angulo, con quien ya había trabajado antes y que me parece un encanto de persona.



9.-) Hacer una cinta sobre un dibujante de cómic de los sesenta… ¿No es una propuesta muy arriesgada en nuestros días? ¿Qué recepción está teniendo, a sus ojos, la película?



Creo que no ha ido demasiado bien en taquilla y ,en sí, no me parece una propuesta especialmente arriesgada. El personaje es tremendamente interesante.



10.-) ¿Le hizo Ibáñez algún comentario al respecto de su actuación después de ver el film?



No he hablado con él, lamentablemente.



11.-)Ahora, una pregunta maliciosa…¿No hubiera sido más “jugoso” interpretar a un caradura como Vázquez en lugar de a un trabajador atado a la mesa de dibujo?
Mentiría si le dijera que no.



12.-) Por último, tras El gran Vázquez, ¿qué nuevos proyectos le esperan en televisión, cine y teatro?



Acabo de terminar una película "Impávido" (de Carlos Therón) de tintes algo comiqueros/cine noir/comedia en la que me lo pasé muy bien. Simultaneamente rodé una colaboración en 23 F de Chema de la Peña. Ahora estoy en México para colaborar también en "La Cebra" la primera película como director de un gran guionista mexicano y amigo mío Fernando León -no el de Aranoa-. Al volver a España me incorporo al rodaje de una película para televisión sobre la vida de Emilia Pardo Bazán. Interpretaré a Benito Pérez Galdós.



Estaremos muy pendientes de estos futuros trabajos y agradecemos, de nuevo, a Manuel Solo, que haya tenido la amabilidad de contestar a nuestras preguntas.
Un cordial saludo.

domingo, 28 de noviembre de 2010

ENTREVISTA A MANUEL DE COS


Manuel de Cos es editor. Además, es un gran aficionado al tebeo, un admirador de aquellos autores cuyas obras edita. Hablar con él es siempre una experiencia grata, pues rezuma respeto y devoción por los autores con los que trabaja o ha trabajado. Destila, además, amabilidad y cordialidad hacia cuantos le conocen, incluyendo los fans de los dibujantes que tuvimos el gusto de verlo en alguna que otra firma.


De Cos es, también, el editor de (entre otros muchos autores) Francisco Ibáñez, probablemente el español vivo cuya obra impresa más se ha difundido a lo largo del tiempo y el espacio esos.



Hay algo más. Manuel de Cos es un hombre ocupado, sumamente ocupado. Por eso agradecemos el doble que haya tenido la deferencia de dedicar unas palabras a Corra, jefe, corra.






1.- Antes de dedicarse profesionalmente a la historieta, ¿era usted lector de tebeos? ¿Qué personajes y autores de Bruguera le gustaban más?


Por supuesto que era lector de tebeos, como no podía ser de otra manera para un niño de los años sesenta del siglo XX. En cuanto a los personajes y autores, la respuesta sería tan larga que cansaría a los lectores del blog. Pero te puedo decir que en mi recuerdo quedarán para siempre Agamenón, de Nené Estivill, Rompetechos, del maestro Ibáñez y Los cuentos de el Tío Vázquez, del único e irrepetible Manuel Vázquez.


2.- ¿Cómo entró en el mundo de la historieta? ¿Se dedicó a esto ya desde la época de Bruguera o se incorporó más tarde, ya con Ediciones B?


Empecé en el mundo de la historieta en Ediciones B en 1991, aunque ya colaboraba como externo con la misma desde 1988, vamos casi desde el principio de la Editorial.


3.- La leyenda “Guion: Jesús de Cos” forma parte de la infancia de muchas personas en este país. ¿Qué opinión le merece el trabajo de su hermano en el mundo de la historieta?


Esta pregunta es muy difícil de responder para mí, ya que se trata de mi hermano, pero sí te diré que siempre he pensado que es uno de los mejores guionistas que tuvo la Editorial Bruguera.


4.- Cuentan las crónicas que Francisco Ibáñez constituye un éxito editorial sin precedentes. ¿Cómo es trabajar con él, en el trato cotidiano?



Conozco a Ibáñez desde mis inicios en la Ediciones B. Siempre es un placer trabajar con él, porque aunque es el autor de cómic de más éxito de todos los tiempos, para mí es una persona muy cercana que siempre me hace sentir estupendamente bien.


5.- A la hora de empezar un nuevo álbum, ¿le sugieren ocasionalmente algún tema a Francisco Ibáñez o absolutamente todo parte de él? Sea como fuere, ¿ha de presentar el autor a la editorial una pequeña sinopsis antes de ponerse a trabajar, una copia del guion o algo parecido?



Los temas de los álbumes parten de una idea de Ibáñez o también de propuestas que le hacemos, pero en cuanto a la elaboración del guión su libertad es total, como no podía ser menos con él.


6.- Por otra parte, ¿obedece Ibáñez a alguna “línea editorial” a la hora de tratar ciertos temas como la política, para acercarse al público más joven, etc.?



No, Ibáñez es muy consciente del alcance de sus personajes y siempre tiene un cuidado especial en no “herir” sensibilidades.


7.- ¿Cuál suele ser la tirada media de un álbum de Mortadelo y Filemón? ¿Existen diferencias entre álbumes?



Lo siento pero en la cuestión de tiradas no puedo dar cifras, pero sí puedo contestar aunque es evidente, que no es lo mismo un álbum dedicado a los Mundiales de Fútbol o a las Olimpiadas, que cualquier otro. Estos siempre tienen más éxito comercial.


8.- En la misma línea, ¿qué historietas de la pareja de agentes han resultado ser más exitosas desde el punto de vista editorial?


Los títulos que recuerdo con más éxito son EL TIRANO, PESADILLAAA, y como ya he dicho cualquiera de la serie de MUNDIALES o de OLIMPIADAS.


9.- Además de Mortadelo y Filemón, ¿cuáles son los personajes de Ibáñez que más éxito tienen de cara al público? ¿Habrá algún Super Humor recopilatorio de series menos conocidas como La familia Trapisonda, Don Pedrito, etc.?


13, RUE DEL PERCEBE, sin duda, es la serie más aplaudida por el público de todas las épocas, después de Mortadelo y Filemón. En cuanto a otras series, todo dependerá de las posibilidades editoriales, pero de momento Mortadelo y Filemón son la prioridad.


10.- Si hablamos de personajes del maestro, ¿cuáles prefiere usted? ¿Y qué álbumes de Mortadelo y Filemón son sus favoritos?



Mi personaje favorito es Rompetechos, lo encuentro absolutamente genial. De los álbumes de Mortadelo y Filemón me quedo con los clásicos ¡Valor y al Toro!, El caso del Bacalao y Contra el “gang” del Chicharrón, tres obras maestras.


11.- En Rapto Tremendo aparece una caricatura suya. ¿Qué se siente al ser inmortalizado por Ibáñez?


Sencillamente, incomparable, poder presumir de que el genio te ha plasmado en sus historietas para la posteridad.


12.- No podemos olvidar que, además de Ibáñez, Ediciones B ha heredado el fondo editorial de Bruguera, con autores de la talla de Escobar, Vázquez, Raf, Segura…, así como otros que siguen en activo, como Jan y Cera. ¿Cómo ha sido durante estos años el poder trabajar con estos artistas? ¿Tiene algún recuerdo especial de alguno de ellos?


Los dibujantes de historietas son gente muy especial, creadores con un don para su trabajo. Entre los dibujantes que he conocido además de Ibáñez, te podría contar que Segura era una persona encantadora, con unas ganas de vivir contagiosas, pasó sus últimos años retirado de la historieta y dedicado en cuerpo y alma a pintar, ya que era un gran acuarelista. En cuanto a otro “genio” de la talla de Raf, te podría contar una anécdota que dice mucho de su generosidad. Un día vino por la editorial y nos regaló a varios compañeros originales enmarcados, de una exposición suya. Por supuesto, guardo este original, como oro en paño, en mi domicilio.


13.- De entre todos estos magníficos dibujantes, Ibáñez sigue siendo el más apreciado por los lectores. ¿Qué cree que ha aportado este autor para pervivir en el gusto del público durante más de medio siglo?




Es la combinación de varias cosas, en primer lugar, Ibáñez ha sabido adaptarse al gusto del público, evolucionando en el dibujo y estando siempre de actualidad en cuanto a los temas. Por otra parte, y no menos importante, el dominio del “directo” de Ibáñez es magistral. Los que lo habéis seguido en las firmas, sabéis de su buen trato con la gente, en todo momento y del público de sus “colas” que va de los 0 a los 80 años sin exagerar lo más mínimo.


14.- Por último, ¿hay por ahí alguna “sorpresa editorial” que nos pueda ir anticipando para que sea menos sorpresa?


Esto queda para el terreno de lo “privado”, ya que no puedo adelantar novedades por anticipado.






Muchas gracias por su tiempo y su amabilidad.

Gracias a vosotros por vuestra estupenda entrevista.





Manuel de Cos.




Poco más que añadir, queridos lectores. He de agradecer nuevamente la deferencia de Manuel de Cos y animarle a que siga con su tarea de edición de nuestros autores más queridos. El público, sin duda, se lo agradecerá.



Para los interesados en conocer algo más en la figura de su hermano, el guionista Jesús de Cos, les recomendamos que visiten el archivo de nuestro blog de mayo de 2010:









Saludos.







domingo, 14 de noviembre de 2010

ENTREVISTA A MIQUEL PELLICER

Miquel Pellicer es otro de los hombres fundamentales de la intrahistoria de la editorial Bruguera. Empleado en ella desde principios de los sesenta, estuvo vinculado a las ediciones infantiles, entre las que se incluían las viñetas de los artistas que alimentaron nuestra infancia y juventud. Nombre clave en las transición de Bruguera a Ediciones B, Pellicer ocupó en la nueva ediotiral el cargo de Editor Jefe de libros infantiles, libros ilustrados y revistas. Hoy día se mantiene activo desarrollando su faceta más artística, pintando cuadros y realizando carteles, amén de algún proyecto relacionado con la escritura.

Les invito a que lean las palabras que, atentamente, nos ha dedicado y espero que estas les resulten tan interesantes como a mí. A través de ellas conoceremos algo más de la Editorial Bruguera, de Ibáñez y de las historietas que nos forjaron a lo largo de los años.



1.- Para situar a nuestros lectores, hablemos de sus comienzos en el mundo editorial. ¿Cómo entró a Bruguera y qué cargos u ocupaciones ha ido desempeñando tanto en esa empresa como después en Ediciones B?




En 1960 ofrecí a Editorial Bruguera chistes ilustrados que su departamento de Creaciones Editoriales compraba para sus revistas y para vender en el extranjero. Creo recordar que presenté unos diez chistes y me compraron uno solo, previas modificaciones en las narices de los personajes. Dejé muestras de otros trabajos por si podían interesar, especialmente cuentos que yo había escrito e ilustrado. A los pocos días me llamaron y propusieron entrar en nómina para ser el responsable de un nuevo departamento dedicado a ediciones infantiles. Y ahí me quedé.Mi primer despacho consistía en una mesa bajo una escalera. Después de un tiempo me nombraron jefe del Departamento de Ediciones Infantiles, con un despacho que compartía con Juan Bruguera que tenía dos despachos. Había un solo editor en toda la editorial que era Francisco Bruguera. Lo máximo que podía aspirar uno era a jefe de departamento aunque hacía las tareas de lo que hoy se llama editor. En Ediciones B, fue distinto. Entré ya como Editor jefe de libros infantiles, libros ilustrados y revistas.






2.- A lo largo de las décadas, usted ha podido trabajar con personalidades de la talla de Escobar, Vázquez, Segura, Raf, Jan… ¿Qué recuerdos tiene de estos grandes autores?



Esos dibujantes me acomplejaron. Yo he dibujado siempre utilizando mucho la goma de borrar. La mayoría de ellos eran rápidos (quizás Raf era el más rápido que conocí ), encajaban un poco los dibujos a lápiz y luego lo repasaban con tinta. Solamente uno de ellos OLI ( Enrique Oliván) dibujaba directamente a tinta y sin ningún tipo de documentación gráfica. Era capaz de dibujar de memoria cualquier cosa, una cápsula espacial, un león, la caricatura de un famoso... Y eso me acomplejó mucho. Curiosamente ninguno de estos famosos dibujantes presumía de sus cualidades. Todos empezaron tímidamente pero dibujaban tanto y con tantas prisas que llegaron a ser unos maestros de dibujo. Ibañez, cuando empezó, era francamente malo pero ahora para mí es de los mejores dibujantes de humor. Esas portadas que hace los últimos años de Mortadelo merecen estar enmarcadas en un museo.



Conti era todo un caballero, parecía un doctor o un personaje importante, pero no un dibujante colaborador. Se comentaba que Conti tenía un sistema mecánico muy rápido para hacer chistes por la cantidad de ellos que entregaba cada semana. De Peñarroya admiraba sus multitudes, con grandes escenarios, eran geniales, llenos de detalles. Viajaba mucho, hacía turismo continuamente pero sobre mapas... Jan es también muy rápido y con una gran memoria gráfica. Creador de muchos personajes de los que perdura únicamente el Superlópez. Domina muy bien el color.





3.- ¿Cuáles eran sus autores y personajes favoritos dentro de la editorial?

Cada autor y cada personaje tenían sus cualidades. Pero creo que cada uno por separado no hubiesen llegado a crear una linea de humor tan particular. Si el dibujante era capaz de crear buenos guiones y después desarrollarlos gráficamente ese triunfaba. Pero no todos lo conseguían, algunos dibujantes mediocres (como lo eran todos al principio ) necesitaban encargar los guiones a uno o varios guionistas y eso era terrible para el personaje y para su dibujante. De cada dibujante tenía un personaje preferido. Bueno, de algunos más de uno, como Vázquez con Anacleto, La familia Cebolleta o Las hermanas Gilda. Con Ibáñez, aparte de Mortadelo, su Rompetechos era genial. Jan con el Superlópez y Pulgarcito. Escobar, con Zipi Zape.






4.- Centrándonos en la época de Bruguera, a finales de los años sesenta una encuesta reveló que Mortadelo y Filemón eran los favoritos de los lectores, abonando así el terreno para las aventuras largas de la pareja, así como a la revista Mortadelo. ¿Realmente fue una sorpresa la predilección del público? ¿Recuerda cuáles fueron las reacciones de directivos, dibujantes y del propio Ibáñez ante el resultado de la encuesta?

La encuesta sorprendió a todos. El resultado fue abrumador, le seguía a mucha distancia, pero también destacado, Zipi y Zape.La reacción de la editorial fue, entre otras, crear la revista Mortadelo. Yo editaba entonces los álbumes de Astérix y conociamos la buena aceptacion del publico a este tipo de ediciones. Por ello se decidió encargar a Ibáñez una aventura larga tipo Astérix, con dibujos muy acabados y con mucho detalle en los fondos. Este álbum fue "El sulfato atómico" con el que se inició una colección que sigue publicándose después de tantos años. Y yo di color a estas primeras portadas que dibujó Ibáñez. La reacción de Ibáñez no la recuerdo pero para él, aparte de la satisfacción de tener un personaje con tantos admiradores, siguió cobrando lo mismo por página entregada. No recuerdo cuándo empezó a cobrar royaltis pero tardó mucho y con unos porcentajes que hoy resultarían irrisorios.





5.- A mediados de los ochenta, se produjo la transición de Bruguera a Ediciones B. Usted trabajó en ambas empresas. ¿Cómo vivió esta época de cambios?


En el 82 en plena crisis de Bruguera, en que el pago de las nóminas completas se fue retrasando mes tras mes. Al igual que la mayoría de empleados intenté encontrar un nuevo trabajo y entré en contacto y colaboré con otra editorial y por ello me despidieron. Para los que quedaron fue una época horrible. Cambios continuos de directores, impagos totales en Sudamérica, resultados comerciales muy negativos. Algunos directivos marcharon de Bruguera llevándose colaboradores tan importantes como Ibáñez, Escobar y Raf, lo cual ayudó a empeorar la situación. Debido a los elevados créditos que no se pudieron devolver la editorial quedo en poder de un banco, que creo recordar era Banco de Crédito Industrial.

Finalmente el Grupo Zeta hizo una importante oferta para quedarse con la editorial. Las gestiones de compra las llevo directamente Antonio Asensio y Félix Espelosin ,un ex directivo de Bruguera. Antes del acuerdo definitivo propusieron a Silvia Querini como editora libros para adultos y a mí como editor de libros infantiles y cómic. Como ambos aceptamos estas responsabilidades la operación de compra se llevó a cabo.Me ocupé personalmente de organizar el traslado de todo el fondo editorial a Parets. Archivos de documentos y originales, así como todos los stocks de libros fueros trasladados desde distintos locales de Barcelona a Parets. Por desgracia las instalaciones de Parets estaban bastante deterioradas, y como esos días llovió fue difícil localizar locales sin goteras donde depositar todo lo trasladado. El aspecto era catastrófico.



Un grupo de disidentes que no quisieron abandonar la empresa estuvieron encerrados bastante tiempo y habían roto instalaciones eléctricas y provocado agujeros en los techos. Algunos acreedores habían vendido urgentemente a chatarreros algunas maquinas impresoras y fueron retiradas sin desmontar, rompiendo las paredes para sacarlas enteras. Lluvia, viento y oscuridad fueron mis compañeros la ultima noche del traslado.






6.- Antes de que Ediciones B llegara a un acuerdo con Ibáñez, un equipo apócrifo siguió realizando nuevas historietas de su pareja estrella. ¿Cómo valora hoy en día ese producto? ¿Fue más o menos rentable, de cara a las ventas?


Antes de que marchara Ibáñez, ya trabajaba en Bruguera un equipo de dibujantes que imitaban a quien hiciera falta. Era un grupo dirigido por Blas Sanchís y que empezó produciendo paginas de Vázquez cuando este comenzó a desaparecer periódicamente y también dibujaban paginas de Mortadelos cuando el jefe de revistas precisaba más material del que podía hacer Ibáñez. Eran páginas francamente malas que desacreditaban a los autores originales. Para hacer páginas de Mortadelo se creó otro grupo, no recuerdo si Bruguera o mas tarde en Ediciones B, que firmaba Equipo B y que desapareció cuando Ibáñez llego a un acuerdo con el Grupo Zeta. Todas las pagina "falsas" fueros localizadas y destruidas o apartadas del resto de originales auténticos de Ibañez.El hecho de crear este material fue la única manera que Ediciones B podía relanzar de nuevo la revista Mortadelo y Super Mortadelo.






7.- ¿Cómo fue trabajar con Ibáñez durante tanto tiempo? ¿A qué se debe que durante tanto tiempo este autor realizara seis (ni más ni menos) álbumes anuales?




Ibáñez es, contrariamente a la mayoría de dibujantes, metódico y puntual en sus entregas, aparte de tener siempre un agradable trato y un gran sentido del humor. Es capaz de dibujar un álbum cada dos meses, sin perder su calidad de dibujo ni la chispa de sus divertidos guiones. Cuando se editaban las revistas Mortadelo además tenia que dibujar 6 o 7 portadas cada mes. Y cada una de ellas eran obras de arte.




8.- A la hora de plantear un nuevo trabajo, ¿tenía Ibáñez que presentar a la editorial el guion, una sinopsis o algo similar, o tenía carta blanca para tocar el tema que quisiera?




Los tema de los álbumes los decidía él, aunque le proponíamos temas de más o menos de actualidad o de acontecimientos próximo. En Brugera sí supongo que tenía que proponer temas y sinopsis, ya que el jefe de redacción, Rafael González, era un gran guionista que gustaba de modificar detalles de los guiones y dibujos.




9.- Dentro de la producción de Francisco Ibáñez, ¿cuál es su personaje favorito? ¿Tiene algún álbum de Mortadelo y Filemón preferido? ¿Alguno que descollara especialmente en cuanto a ventas?




Mi personaje favorito de Ibañez fue Rompetechos. Aunque no triunfó como Mortadelo sus guiones eran terriblemente cómicos. Quizás porque fue el primer album, mi aventura preferida de Mortadelo es "El sulfato atómico". Posiblemente el más vendido fue también "El sulfato atómico" ya que se habrá editado por enésima vez, desde su exitoso lanzamiento.






10.- En El pinchazo telefónico (1994), Ibáñez hace una caricatura de varias personas de Ediciones B, entre ellas, usted. ¿La recuerda? ¿Qué opina de su aparición en un álbum de Mortadelo y Filemón?




Claro que lo recuerdo. Para mí fue una satisfacción y no creo que nadie se molestara por aparecer caricaturizado codeándose con Mortadelo.





11.- En la revista Mortadelo y sucedáneos, ya en Ediciones B, las páginas iniciales de Ibáñez se complementaban con material de otros dibujantes como Maikel, Marco, Ramis, Cera, March…¿Qué recuerda de esta joven generación de dibujantes que se dieron a conocer, fundamentalmente, en los años ochenta? ¿Recuerda quién gozaba de mayor favor popular?



Las páginas que completaban la revista Mortadelo, eran como había hecho Bruguera, dibujadas por los dibujantes más idóneos de la época. Cada dibujante tenía sus fans, aunque naturalmente la popularidad de la revista Mortadelo permitió dar a conocer el resto de autores y personajes. March tenía un gran sentido del humor y un estilo de dibujo muy distinto a los demás. Ramis y Cera formaron un buen equipo que todavía continúa. Creo que la mayor popularidad, en contra de lo supuesto, fue Montse la amiga de los animales de Enrich. Cuando se cerró la revista Mortadelo recibimos numerosas cartas de fans de Montse preguntando cómo o dónde podían seguir viendo nuevas aventuras del personaje.




12.- Hablando de las revistas semanales. ¿Qué factores impulsaron que se cancelaran a mediados de los noventa?



Como siempre ha ocurrido, en todas la publicaciones se tiene que ajustar la tirada a los resultados de venta y cuando este tiraje llega a un límite la revista muere por sí sola. La época dorada de las revistas Bruguera con grandes tirajes desapareció. Pero aún queda un gran público que siguen leyendo a personajes como Mortadelo o Superlópez, editados ahora en álbumes y no en las clásicas revistas infantiles.




13.- Es de forzosa actualidad preguntar… ¿Qué opina de la recreación de Bruguera y su gente realizada en la reciente película El gran Vázquez?



Se me escapó el estreno de la película, pero espero verla en cuando pueda. Por los comentarios y por los trailes vistos, creo que consigueron un ambiente y una decoración exacta a como vivimos en esos despachos de Bruguera en la calle Camps y Fabres.




14.- Por último, ¿a qué se dedica profesionalmente en estos momentos? ¿Qué proyectos tiene?




Estuve tres años escribiendo mis recuerdos de Bruguera, ordenando datos de un viejo archivo heredado de un anciano exbruguera, recopilando datos de distintas fuentes pero por desgracia no lo hacía solo y la cosa se complicó tanto que desistí de seguir. Dibujo y compagino una revista mensual, pinto, participo en concursos de carteles, expongo mis cuadros de vez en cuando. Estoy terminando (o dejando presentables) mis libros de artista, de los que debo tener unos 70 ejemplares. También espero escribir de nuevo mis recuerdos de mi paso por Bruguera y Ediciones B, pero esta vez solo.






Ojalá así sea, puesto que somos muchos los interesados en leer algo más sobre la editorial Bruguera y Ediciones B, sobre todo desde la perspectiva privilegiada de quien estuvo allí durante tantos años. Animamos a Miquel Pellicer a seguir adelante con su proyecto, a la vez que le damos las gracias por su tiempo y por su amabilidad.

Espero que les haya resultado interesante.