domingo, 10 de abril de 2011

FALLECE NENÉ- ESTIVILL

Estimados lectores, como seguramente ya sabrán a estas alturas, el pasado miércoles seis de abril falleció otro grande de la Editorial Bruguera: Nené Estivill (Pontevedra, 1926).

Así firmaba Alejandro Santamaría Estivill, un autor no siempre recordado por los estudiosos del noveno arte patrio pero que consiguió, sobre todo a través de sus dos creaciones más populares, entrar en la memoria colectiva de millones de lectores durante generaciones.




Son muchos los que todavía recordamos a La Terrible Fifí, que nació precismente en 1958, mismo año en que vieron la luz los personajes centrales de nuestro blog, Mortadelo y Filemón.


Sin embargo, su criatura más conocida es Agamenón, ese simpático joven "de pueblo" (pero de pueblo a la antigua, no se crean), al que su abuelita siempre le aplicaba una frase que todavía hoy es repetida por lectores de distintas generaciones: "Igualico, igualico, que el defunto de su agüelico".




Se trata de uno de esos escasos latiguillos de Bruguera que pasaron al lenguaje popular, lo cual es síntoma del indudable calado social de esta serie de Estivill.




Como hemos dicho, y quitando las obras especializadas de los eruditos, no es sencillo encontrar documentación acerca de este artesano de inconfundible trazo. Tampoco, y por seguir con la temática del blog, hemos encontrado declaraciones de Ibáñez referidas a este compañero de trabajo.




Sin embargo, no es difícil deducir que Estivill y sobre todo Agamenón era uno de los favoritos de Ibáñez. No solamente porque ambos cultiven un humor contundente, directo, efectivo...ni porque desarrollen arquetipos comunes (los niños terribles, los recios mozos de campo)... Es suficiente con ver las ilustraciones "corales" en las que Ibáñez incluía a diferentes personajes de Bruguera. En ellas, Agamenón ocupa siempre un papel preponderante y no se limita a hacer de figurante (pueden comprobarlo en el más reciente post de El rincón de Mortadelón).




Antes bien, Ibáñez dedica al personaje de Estivill siempre algún gag referido a su fuerza bruta, su corpulencia o su número de pie (un 54, según el padre de Mortadelo), probablemente debido a que, como decimos, ambos autores coincidían en determinadas constantes humorísticas.




Como prueba de esta admiración, aportamos la inclusión de Agamenón por parte de Ibáñez en un peculiar Hall of Fame en el que destacan algunos de los grandes personajes de la casa, obra de Escobar, Raf, Vázquez y el propio Ibáñez.




Sirva esta entrada y su recordatorio como un merecido homenaje a su creador, Nené Estivill.

11 comentarios:

EL CUBO AMALGAMICO dijo...

Vaya que lastima, recuerdo al personaje pero no a su autor, un saludete :)

Raúl dijo...

Nunca había visto una foto de Nené Estivill.

Ojalá existiera alguna entrevista en la que pudiéramos conocer más cosas de este gran historietista que desafortunadamente nos dejó.

Una pérdida irreparable :'(

Chespiro dijo...

Tiene que existir, seguramente. Un trabajador discreto y constante.

Anónimo dijo...

La terrible Fifí también tenía un latiguillo, quizá no tan conocido pero igual de hilarante que el de Agamenón: cuando una historieta terminaba con todos persiguiéndola por alguna de sus trastadas, soltaba aquello de "¡Cuando la nena es maluchi, se impone la carreruchi!" Simplemente genial.

Kalitos

Chespiro dijo...

No lo recordaba. Gracias por la aportación, amigo.

ElRinconDelTaradete dijo...

Hay una entrevista con foto en blanco y negro de este autor en El Boletín nº35 de 1996. De ahi saque algunas declaraciones suyas para la entrada que le dedique al saber la triste noticia:
http://elrincondeltaradete.blogspot.com/2011/04/ha-muerto-nene-estivill.html

Chespiro dijo...

Gracias por la información, Taradete.
Lo tendremos en cuenta.

Gariel dijo...

Vaya, me acabo de enterar de la noticia, se nos va otro de los grandes.

No me gustaba Agamenón, tengo que confesarlo, pero La Terrible Fifí siempre la encontraba sutílmente divertida en aquellos tomos inolvidables de "Todo Humor", o "Gigantes del Humor" y derivados.

Su maldad, algo bastante inusual para le época, movida por la candidez de los personajes del momento (inmediatamente se me viene a la cabeza la empalagosa Montse, la amiga de los animales), me hacía disfrutar bastante.

Gracias por esta entrada para el recuerdo y la memoria de Estivill.

Chespiro dijo...

Curioso eso que dices, Gariel. Creo que fue Miguel Pellicer quien dijo en este mismo blog que según las encuestas, Montse, la amiga de los animales, era una de las favoritas del público.

Anónimo dijo...

A mí Agamenón me encanta. Me parece MAGISTRAL. Y a veces el pobrecillo me da pena...

D.E.P. Nené Estivill. Me acabo de enterar de su fallecimiento.

Chespiro dijo...

Gran serie, sí señor. Lo dicho, amigo anónimo, D.E.P.